
Garachico cierra su piscina municipal por falta de personal y deja a usuarios sin previo aviso
La piscina municipal de Garachico cerró inesperadamente debido a la baja de dos empleados, dejando a usuarios sin previo aviso y generando críticas por la falta de comunicación del Ayuntamiento.
Garachico se quedó sin piscina municipal este martes. La instalación tuvo que cerrar el 21 de octubre porque dos de los tres empleados municipales encargados de la vigilancia, y que trabajan en varios sitios, están de baja.
Unos quince vecinos se encontraron con la puerta cerrada a las 9 de la mañana, la hora habitual de apertura, sin que nadie les hubiera avisado. Una vecina compartió en redes sociales una foto del grupo esperando, comentando: "Aquí estamos todos esperando y sin avisar". En la imagen se veía a personas mayores, algunas con bastones, y a un joven con muletas.
Algunos vecinos dicen que es la primera vez que pasa algo así, al menos este verano, aunque ya hubo problemas similares en 2024. Para otros, como Reyes Méndez Luis, es la segunda vez que la piscina cierra este año. "Ya pasó en septiembre porque uno de los empleados que abre la piscina se fue de vacaciones", cuenta.
Reyes va a nadar todas las mañanas a las 9 para aliviar sus dolores. Dice que al llegar a la piscina solo estaba el personal de limpieza, que les dijo que no había nadie para abrir. Se queja de que no avisaran del cierre de otra forma, ya que "no todo el mundo usa redes sociales. Deberían poner un cartel".
Según Reyes, casi todos los que van a la piscina por la mañana "lo hacemos por necesidad, no por tomar el sol. Viene gente de Garachico, pero también de Icod de los Vinos y de La Guancha". Además, critica al Ayuntamiento por lo que pasó con los empleados de la piscina. "Es una falta de respeto para los que pagamos el bono", afirma.
La falta de información por parte del Ayuntamiento es la principal queja de los vecinos. El alcalde de Garachico, Heriberto González, pidió disculpas en redes sociales por no avisar del cierre. El Ayuntamiento no informó a los usuarios para que no fueran a la piscina. Según el alcalde, con la baja de estos empleados es imposible cubrir los turnos y contratar a alguien por poco tiempo no es una opción.
El miércoles 22 de octubre, los turnos de los vigilantes volverán a la normalidad y la piscina de Garachico abrirá de nuevo. Así lo asegura González, que asume la responsabilidad por no haber avisado del cierre, dejando a los vecinos esperando en la puerta.