Garachico sin pediatra: Bebés sin vacunar y familias desinformadas.

Garachico sin pediatra: Bebés sin vacunar y familias desinformadas.

Recurso: El Día

La falta de pediatra en el centro de salud de Garachico impidió vacunar a un bebé contra la bronquiolitis, generando preocupación entre los vecinos ante la incertidumbre sobre la continuidad del servicio.

En Garachico, Amanda Acosta Gorrín no pudo vacunar a su bebé de tres meses contra la bronquiolitis el pasado lunes porque no había pediatra en el centro de salud. Al parecer, la pediatra habitual se fue hace una semana y, según la Consejería de Sanidad, el servicio volverá a la normalidad este jueves, con consultas los lunes, jueves y viernes.

La Consejería asegura que la falta del pediatra fue solo el lunes pasado por una reorganización del personal, y que ya están trabajando para que esto no vuelva a pasar.

La pediatra que atendía a los niños de Garachico pidió un traslado y, según Amanda, la próxima cita disponible es el 3 de noviembre. Esto es lo que le dice la aplicación móvil del Servicio Canario de Salud cuando intenta pedir cita para sus hijos.

Otra vecina, Yaiza González Vico, también se llevó una sorpresa cuando fue al centro de salud con su hijo de 9 años y no encontró pediatra. Además, dice que en administración no sabían nada.

Yaiza teme que se acabe perdiendo el servicio, que ya era un poco limitado porque la pediatra también atendía en otros pueblos. Se quejó en redes sociales y el alcalde de Garachico le explicó lo del traslado de la pediatra.

Amanda está preocupada porque no sabe cuándo podrá vacunar a su bebé. El centro de salud la llamó para cancelar la cita del lunes y le dijeron que la enfermera no puede vacunar sin el pediatra. Le dijeron que llamara el martes para ver qué pasaba, pero aún no saben nada. Le preocupa que su hijo no reciba la vacuna a tiempo, que le protege contra el virus que causa la bronquiolitis y la neumonía en bebés.

Tanto Amanda como Yaiza están sorprendidas por la falta de pediatra y la falta de información. Amanda dice que la pediatra se despidió de ellos diciéndoles que los vería la semana siguiente para la vacuna, y no entiende nada. Además del bebé, Amanda tiene otra hija de ocho años.