
El R.C.D. Gara y el J.D. Interián denuncian el estado crítico de las instalaciones deportivas de Garachico
El R.C.D. Gara y el J.D. Interián exigen una intervención urgente en el campo de fútbol de La Caleta de Interián ante el grave deterioro de sus instalaciones y la falta de servicios básicos para los 400 usuarios que utilizan el recinto.
La precariedad de las infraestructuras deportivas en el ámbito municipal vuelve a situarse en el centro del debate público tras la denuncia conjunta del R.C.D. Gara y el J.D. Interián. Tal y como recoge la información difundida por ambos clubes, la situación del campo de fútbol de La Caleta de Interián ha alcanzado un punto de inflexión que los equipos califican de insostenible, exigiendo una intervención urgente por parte de las autoridades locales.
El recinto, que constituye el único espacio de estas características operativo en la Villa y Puerto de Garachico, soporta una carga de uso semanal de aproximadamente 400 usuarios, entre categorías base y adultos. La problemática expuesta por las entidades deportivas abarca desde la falta de instalaciones higiénicas adaptadas para personas con movilidad reducida hasta el deterioro estructural de los cerramientos y el estado deficiente del firme. Resulta especialmente crítica la dependencia de contenedores de obra para suplir la carencia de vestuarios convencionales, una solución provisional que se ha cronificado en el tiempo. A esto se suman las dificultades de acceso durante episodios de precipitaciones, debido a la formación de balsas de agua y la insuficiencia de las cubiertas en la zona de restauración, así como los problemas de seguridad vial derivados de la saturación del aparcamiento en las inmediaciones de la carretera TF-42.
Este escenario de desgaste no solo afecta a la operativa diaria, sino que condiciona el inicio de la temporada competitiva. Airam Trujillo, técnico del R.C.D. Gara, ha trasladado su malestar ante la inacción de las distintas administraciones implicadas —Ayuntamiento, Cabildo, Gobierno regional y Federación—, señalando que la falta de mantenimiento impide el desarrollo de la actividad en condiciones mínimas de calidad. La preocupación de los clubes radica en la posible necesidad de desplazar sus encuentros a otras sedes si las obras de adecuación obligan a cerrar la instalación durante el calendario oficial.
Por su parte, el alcalde de Garachico, Heriberto González, ha reconocido la legitimidad de las demandas y ha esbozado una hoja de ruta para la rehabilitación. Según el regidor, las actuaciones de menor envergadura, como la sustitución de los módulos de vestuarios, se ejecutarán en el corto plazo. Respecto a las reformas estructurales, que incluyen la consolidación de muros de contención y la restauración de las dependencias originales, el primer edil ha vinculado su ejecución a una subvención insular, supeditada a los informes del Consejo Insular de Aguas. El ejecutivo local prevé iniciar el proceso de licitación en septiembre, con el objetivo de que las mejoras estén operativas a lo largo del presente curso deportivo.
Este conflicto pone de manifiesto la tensión recurrente entre la gestión de los equipamientos públicos y la creciente demanda de servicios de calidad en el deporte base. La Ley de Bases del Régimen Local establece la obligación de los municipios de prestar servicios deportivos, una competencia que, en contextos de infraestructuras envejecidas, requiere de una planificación financiera y técnica que, en este caso, los clubes consideran que ha sido postergada durante demasiado tiempo.