Garachico amplía el servicio de socorrismo en El Caletón hasta diciembre

Garachico amplía el servicio de socorrismo en El Caletón hasta diciembre

Recurso: El Día

El Ayuntamiento de Garachico ampliará el servicio de socorrismo en las piscinas naturales de El Caletón hasta el 24 de diciembre, tras redistribuir los recursos destinados anteriormente a la obtención de la Bandera Azul.

La gestión de la seguridad en el litoral de Garachico experimentará un cambio de paradigma este año. Según adelanta el diario El Día, el Ayuntamiento de la Villa y Puerto ha decidido prolongar la presencia de equipos de salvamento en las piscinas naturales de El Caletón hasta el próximo 24 de diciembre, una medida que rompe con la estacionalidad habitual que limitaba este servicio al periodo estival, entre junio y septiembre.

Esta decisión responde a una estrategia de priorización de recursos ante la peligrosidad intrínseca de este enclave volcánico. El concejal de Playas, Andrés Hernández, ha señalado que la orografía y el comportamiento del mar durante el otoño convierten a esta zona en un punto crítico, especialmente cuando las condiciones meteorológicas se tornan adversas. La vigilancia se mantendrá en horario ininterrumpido de 11:00 a 19:00 horas, de lunes a domingo, convirtiendo a El Caletón en el único espacio de baño del municipio que contará con esta cobertura extendida, excluyendo a otros puntos como la playa de El Muelle.

El trasfondo de esta ampliación se encuentra en una reconfiguración administrativa del contrato de socorrismo. La renuncia del consistorio a la obtención de la Bandera Azul —debido a la imposibilidad técnica de cumplir con los estándares de accesibilidad universal exigidos para este distintivo en un entorno natural de estas características— ha permitido liberar recursos humanos. Al no estar sujetos a las exigencias de personal que impone dicho galardón, el Ayuntamiento ha podido redistribuir los efectivos, optimizando el presupuesto vigente sin necesidad de incrementos adicionales.

Desde una perspectiva de seguridad pública, el despliegue busca mitigar los riesgos derivados del desconocimiento del medio, un factor que afecta principalmente a los visitantes y turistas que frecuentan el municipio fuera de la temporada alta. La presencia de profesionales no solo actúa como medida preventiva ante el oleaje, sino que también garantiza el cumplimiento de las normas de uso en un espacio donde, históricamente, la ausencia de vigilancia tras el verano dejaba un vacío de control.

No obstante, el horizonte a medio plazo plantea desafíos económicos significativos. La administración local ya trabaja en la próxima licitación, prevista para 2027, la cual deberá integrar obligatoriamente estos meses de otoño. Este proceso se verá condicionado por la reciente implementación del primer convenio colectivo del sector en Canarias, que contempla un incremento sustancial en los costes laborales y una reducción de la jornada anual. El consistorio se enfrenta, por tanto, al reto de equilibrar la sostenibilidad financiera de sus servicios públicos con la necesidad de blindar la seguridad en su principal reclamo turístico, un activo que, por su propia naturaleza, exige una vigilancia constante ante la imprevisibilidad del Atlántico.