Gabriel Arbelo, el cronista visual que preserva la memoria del fútbol base en el sur de Tenerife

Gabriel Arbelo, el cronista visual que preserva la memoria del fútbol base en el sur de Tenerife

Recurso: Diario de Avisos

El fotógrafo Gabriel Arbelo Perdigón, conocido como "Amigos sureños", ha consolidado desde 2009 un archivo visual esencial que documenta la historia y la evolución sociológica del fútbol base en el sur de Tenerife.

La crónica del fútbol base en el sur de Tenerife no podría entenderse sin la labor documental de Gabriel Arbelo Perdigón, conocido en el ámbito deportivo como "Amigos sureños". Tal y como recoge una reciente información publicada sobre su trayectoria, este fotógrafo de Guargacho ha consolidado, desde 2009, un archivo visual que trasciende la mera anécdota para convertirse en un registro sociológico de varias generaciones de futbolistas en la isla.

La relevancia de este trabajo reside en su capacidad para capturar la evolución del deporte regional desde sus cimientos. Lo que comenzó como una iniciativa personal para retratar a su hijo en el campo del Clementina Bello, en Buzanada, derivó en una dedicación constante que le ha llevado a cubrir jornadas maratonianas, llegando a registrar hasta once encuentros por fin de semana durante más de una década. Esta labor de archivo ha permitido documentar los inicios de figuras que hoy militan en categorías superiores, como el central Juanma Herzog, actualmente en la UD Las Palmas, o el guardameta Lorenzo Perdomo, del CD Las Zocas.

Más allá del valor estadístico o deportivo, la actividad de Arbelo Perdigón pone de relieve la importancia de la memoria colectiva en el deporte de base. En un contexto donde la digitalización ha transformado la forma en que las familias preservan sus recuerdos —desde impresiones en equipamiento deportivo hasta el uso de sus imágenes en celebraciones privadas—, su archivo se ha erigido como un testimonio esencial. La pandemia de 2020 sirvió para evidenciar este fenómeno, cuando la ausencia de actividad en los terrenos de juego provocó que las familias recurrieran a sus fotografías previas para mantener vivo el vínculo con el deporte.

Aunque en la actualidad ha limitado su cobertura a categorías regionales y juveniles por motivos de agenda, su presencia sigue siendo una constante en clubes como el CD Marino, la UD Las Zocas, el Ibarra, el CD Águilas o el Atlético Chenet. Su trayectoria no solo refleja una evolución técnica en la captura de la imagen deportiva, sino que subraya el papel del fotógrafo como cronista necesario de la identidad local, transformando el seguimiento de los partidos en un legado que perdura mucho más allá del pitido final.