Disparidad en la modernización de los mercados agrícolas del Valle de Güímar

Disparidad en la modernización de los mercados agrícolas del Valle de Güímar

Recurso: Diario de Avisos

Los municipios del Valle de Güímar avanzan en la modernización de sus canales de comercialización agrícola con proyectos que oscilan entre grandes inversiones en nuevas infraestructuras y la rehabilitación de recintos existentes.

La modernización de los canales de comercialización del sector primario en el Valle de Güímar se ha convertido en una prioridad estratégica para los municipios de la comarca, aunque el ritmo de ejecución de estas infraestructuras revela una notable disparidad entre las distintas administraciones locales. Tal y como recoge la información publicada recientemente sobre la situación de los mercados agrícolas en la zona, el desarrollo de estos espacios resulta fundamental para poner en valor una producción local que cuenta con el respaldo de una denominación de origen propia desde mediados de los años noventa.

La inversión más significativa se localiza en Fasnia, donde se ha formalizado la adjudicación de un nuevo mercado comarcal en Los Roques por un importe de 4.267.487 euros. Este proyecto, financiado de manera tripartita entre el Ayuntamiento, el Cabildo y el Gobierno de Canarias, destaca por su envergadura: un edificio de cinco niveles que integrará cuarenta puestos de venta, áreas de mantenimiento, zonas de aparcamiento, un parque infantil y la sede de la Extensión Agraria Comarcal, aprovechando su ubicación estratégica junto a la autovía TF-1.

En contraste con esta gran infraestructura, otros municipios han optado por la rehabilitación o el mantenimiento de sus instalaciones actuales. Candelaria, por ejemplo, ha destinado 671.425 euros a una reforma integral del recinto situado en la Avenida de la Constitución, centrada en la adecuación de cubiertas, cerramientos y servicios higiénicos. Por su parte, Arafo mantiene una postura continuista, sin planes inmediatos para construir un edificio centralizado, y seguirá operando en sus ubicaciones habituales de la calle Amílcar Conde Belazcoain y la plaza de San Juan Degollado.

La situación más compleja se registra en Güímar. Actualmente, la venta directa se realiza en instalaciones provisionales bajo carpas en la plaza de San Pedro y El Puertito. El Consistorio busca ahora una salida definitiva mediante el alquiler con opción a compra de un local en San Pedro, tras haber desechado un proyecto previo de mayor calado en la antigua nave de desempaquetado de Guaza. Según ha manifestado la concejala de Producto Local, Raquel Díaz Castro, la falta de consenso interno en la junta del mercado sobre el emplazamiento frustró aquella propuesta, que contemplaba dotaciones técnicas avanzadas como laboratorios y cámaras frigoríficas.

Más allá de la obra civil, la gestión administrativa también está en proceso de actualización. El Ayuntamiento de Güímar tiene previsto revisar el reglamento vigente desde 2019, con el propósito de flexibilizar el acceso a nuevos productores y artesanos, integrando así a un mayor número de agentes en un mercado que, históricamente, ha sido el motor de productos como la papa negra, el vino, la miel y los quesos de la comarca.