
Polémica en Güímar por el cambio unilateral del proyecto de homenaje a las danzas de cintas
La gestión de la conmemoración de las danzas de cintas en Güímar ha generado un conflicto político tras la decisión unilateral del gobierno local de sustituir el proyecto descentralizado consensuado originalmente por una única escultura central.
La gestión del patrimonio inmaterial en Güímar ha derivado en un conflicto político de calado, tal y como recoge la información publicada recientemente sobre la discrepancia entre el equipo de gobierno local y la oposición respecto a la conmemoración de las danzas de cintas. El núcleo de la controversia reside en la divergencia entre el proyecto aprobado inicialmente por la Comisión Informativa de Cultura en marzo de 2025 y la ejecución material que el Ejecutivo municipal, liderado por Luisa Castro (PP), ha decidido implementar de forma unilateral.
El plan original, consensuado con los colectivos de San Pedro Arriba, San Pedro Abajo y El Escobonal, preveía una descentralización del reconocimiento cultural. La propuesta contemplaba la instalación de relieves específicos en cada uno de los tres barrios, complementados por una pieza escultórica central en el casco urbano que actuara como elemento aglutinador de la tradición. Sin embargo, el actual gobierno ha optado por una solución única: una escultura en bronce, financiada con 55.000 euros procedentes de fondos autonómicos, cuya inauguración está prevista para el próximo 29 de junio en la plaza de San Pedro.
Desde la alcaldía se justifica este cambio de rumbo alegando que la pieza escultórica, que será instalada en breve, integra en su diseño los elementos distintivos de las tres danzas, simplificando así la intervención urbana. Asimismo, el Ejecutivo ha dejado abierta la posibilidad de añadir una figura dedicada al tamborilero en una fase posterior, aunque esta promesa no ha logrado apaciguar las críticas de la oposición.
Coalición Canaria, formación que impulsó el acuerdo plenario original, ha denunciado lo que considera un incumplimiento de los compromisos adquiridos con los representantes de las agrupaciones folclóricas. La portavoz nacionalista, Haridian Martín, ha cuestionado la falta de diálogo con los protagonistas de esta tradición centenaria, calificando la actuación del PP como una decisión personal que ignora el consenso previo. Ante la negativa del pleno municipal a debatir la moción presentada por CC para retomar el proyecto inicial, la tensión política en el municipio se mantiene, evidenciando la dificultad de gestionar la memoria colectiva cuando las prioridades administrativas chocan con los acuerdos de representación ciudadana.