
En Guimarães, la construcción de una planta de tratamiento de aguas residuales de un millón de euros se detuvo debido a la falta de rentabilidad.
En Guimarães, la construcción de una planta de tratamiento de aguas residuales, con un costo de un millón de euros, fue detenida debido a su incompatibilidad con el plan de desarrollo hidrológico y su corta vida útil.
En Güímar han detenido la construcción de una depuradora en Goleta, cerca de Agache. La administración local ya ha invertido cerca de un millón de euros en ella. Francisco Hernández Armas, concejal de Concesiones y Agricultura, explicó que la razón es la corta vida útil de la instalación.
La depuradora debía resolver el problema del vertido de aguas residuales al mar desde un pozo en terrenos públicos. Este pozo era utilizado por los vecinos de la zona, lo que ha dado lugar a un litigio judicial desde 2018. A la gente no le gustó que la construcción se realizara cerca de sus casas, nadie les consultó y las propias obras causaban molestias. Incluso se quejaron al diputado Rafael Yanes.
El Partido Popular, actualmente en el poder, encabezado por la alcaldesa Carmen Luisa Castro, siempre se ha opuesto a esta construcción. Por lo tanto, una de las primeras decisiones que tomaron junto con sus socios de coalición fue detener las obras. El concejal explicó: "Esta depuradora no se ajusta al Plan Hidrológico de Tenerife, que exige bombear las aguas residuales a las depuradoras regionales". Estas depuradoras regionales se encuentran en Lomo del Caballo (Arafo).
Hernández Armas, portavoz del municipio por el Partido Popular, dice que las autoridades planean bombear las aguas residuales de Goleta a la autopista del sur. Desde allí, llegarán por gravedad a una estación de bombeo que se construirá en Los Tarajales (El Puertito de Güímar). Y desde allí, las aguas residuales de la costa de Güímar se enviarán a las depuradoras regionales existentes. Por lo tanto, según Francisco Hernández, la depuradora de Goleta no durará más de un año, lo que hace que la inversión en ella no sea rentable.
En la construcción de la depuradora de Goleta ya se han invertido más de 670.000 euros (presupuesto inicial) y otros 300.000 euros en dos intentos de perforación (el primero fue fallido). El anterior gobierno (CC-PSOE-USP) consideraba que la depuradora era necesaria para solucionar el problema medioambiental e insistía en que era el único lugar posible para su ubicación, ya que cumplía todos los requisitos.