
Extraditada desde Tenerife la cuidadora británica que huyó tras estafar a una anciana
La cuidadora británica Pamela Gwinnett ha sido extraditada desde Tenerife a Mánchester para cumplir una condena de seis años de prisión por estafar a una anciana tras haber permanecido fugada en España desde 2025.
La justicia británica ha logrado cerrar un capítulo de impunidad tras la extradición de Pamela Gwinnett, una cuidadora que se encontraba en paradero desconocido desde la pasada primavera. Según adelantan medios británicos, la mujer ha sido trasladada desde Tenerife hasta Manchester, donde ya ha comenzado a cumplir la pena de seis años de prisión impuesta por un tribunal de Preston. Este desenlace pone fin a una huida que comenzó en abril de 2025, cuando la procesada abandonó el Reino Unido contraviniendo las restricciones judiciales que le prohibían salir del país mientras se encontraba en libertad bajo fianza.
El caso, que ha sido objeto de una estrecha cooperación entre la Agencia Nacional contra el Crimen (NCA) y las fuerzas de seguridad españolas, pone de relieve la complejidad de perseguir delitos de abuso de confianza cuando el autor busca refugio en el extranjero. Gwinnett, quien fue juzgada y sentenciada en rebeldía, se aprovechó de su rol como asistente personal de Joan Green, una contadora retirada residente en Lancashire. La investigación reveló un patrón de manipulación sistemática mediante el cual la cuidadora logró incomunicar a la anciana de su círculo familiar para desviar sus ahorros personales.
La resolución de este proceso llega, no obstante, con un componente de amargura para los allegados de la víctima, dado que Green falleció en 2022, antes de que se pudiera ejecutar la sentencia. Desde la Policía del Gran Manchester, la agente Georgia Loughton ha subrayado que el ingreso en prisión de la condenada busca ofrecer un cierre a los familiares, quienes han visto cómo la evasión de la justicia por parte de Gwinnett prolongaba el daño causado.
Más allá de la condena principal, la situación legal de la detenida se verá agravada en los próximos días. Tras su aterrizaje en suelo británico este jueves, la mujer ha sido ingresada en un centro penitenciario, pero deberá comparecer próximamente ante el Tribunal de Magistrados de Manchester. En esta nueva vista, tendrá que responder por el delito de incomparecencia judicial, un cargo derivado de su fuga a España tras haber utilizado como pretexto el deseo de depositar las cenizas de un familiar para intentar obtener, sin éxito, el permiso de viaje que le fue denegado por el juez. La colaboración policial internacional ha sido, en última instancia, el factor determinante para localizarla en el archipiélago canario y asegurar su repatriación.