Fuerteventura, plató de éxito: "Depredador" de Fesser suma 48 premios.

Fuerteventura, plató de éxito: "Depredador" de Fesser suma 48 premios.

Recurso: Diario de Avisos

La serie "Depredador" de Javier Fesser, rodada en Fuerteventura, ha obtenido 48 galardones nacionales e internacionales, consolidando la isla como un referente para la industria audiovisual.

La industria audiovisual española ha encontrado en Fuerteventura un escenario de éxito, tal y como revela el reciente reconocimiento masivo de la serie ‘Depredador’, dirigida por Javier Fesser. Según adelanta el Cabildo majorero, la producción ha acumulado 48 galardones nacionales e internacionales tras su exhibición en 157 festivales de todo el mundo, consolidando la isla como un referente para rodajes de gran envergadura.

Este logro subraya la eficacia de iniciativas estratégicas como el ‘Premio Fuerteventura Plató de Cine Natural’, impulsado por la Fuerteventura Film Commission y el festival Notodofilmfest. Javier Fesser, quien actuó como embajador de este galardón, utilizó los paisajes de la isla, particularmente en el municipio de La Oliva, para dar vida a la trama de ‘Depredador’. Este tipo de producciones no solo eleva el perfil cultural de la región, sino que también refuerza la posición de las Islas Canarias como un polo de atracción para la industria cinematográfica global, beneficiándose de un régimen de incentivos fiscales altamente competitivo.

El éxito de la serie, producida por Películas Pendelton, trasciende las fronteras nacionales, habiendo sido proyectada en países como Italia, Francia, Estados Unidos, Colombia y Reino Unido. Entre los reconocimientos específicos se incluyen el de mejor cortometraje en certámenes de prestigio como el Festival de Cine Independiente de Elche, el Tenerife Noir y el Festival Algeciras Fantástika.

La trama de ‘Depredador’, estructurada en tres episodios, sigue a dos personajes, Vilma y Cris, interpretadas por Athenea Mata, Claudia Fesser y Maggie Balance, en un viaje a través de terrenos inhóspitos donde se enfrentan a situaciones inesperadas. La orografía desolada de Fuerteventura no solo sirvió de telón de fondo, sino que se integró como un elemento narrativo fundamental en la obra, demostrando la capacidad de los paisajes majoreros para transformarse en diversos escenarios del mundo. Este factor, sumado a los alicientes económicos, consolida a Fuerteventura como una elección preferente para directores de renombre.