
Desbloqueada la licitación del muelle de Granadilla tras elevar el presupuesto a 46,2 millones
La Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife ha desbloqueado la licitación del muelle de ribera en el puerto de Granadilla tras elevar el presupuesto a 46,2 millones de euros y recibir cuatro ofertas de grandes constructoras nacionales.
La Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife ha logrado desbloquear la licitación para la finalización del muelle de ribera en el puerto de Granadilla, un proyecto estratégico para la competitividad logística del archipiélago. Tal y como recoge la información publicada recientemente, el organismo ha recibido cuatro ofertas de grandes constructoras nacionales tras el fracaso de la convocatoria anterior, que quedó desierta el pasado mes de abril.
El cambio de rumbo en este proceso administrativo responde a una corrección técnica y financiera. Mientras que el primer intento de licitación fijó un presupuesto de 36,7 millones de euros, la actual convocatoria ha elevado la cifra hasta los 46,2 millones de euros, con un valor estimado del contrato de 49,8 millones. Este ajuste refleja la realidad de un sector marcado por la inflación, el encarecimiento de los materiales y la inestabilidad en los mercados energéticos globales, factores que, según la memoria justificativa del proyecto, hacían inviable la ejecución bajo las condiciones económicas previas.
En la mesa de contratación celebrada el pasado día 20, se validaron las propuestas de Acciona Construcción y de la unión temporal formada por Dragados y Satocan. Asimismo, se admitió de forma provisional a FCC Construcción y a la alianza entre Sacyr Construcción y Servicios Bahillo, quedando estas últimas a la espera de completar la documentación requerida en un plazo de tres días.
Más allá de la actualización presupuestaria, el proyecto incorpora una rectificación en el cálculo estructural de los cajones del muelle, subsanando un error detectado en la planificación inicial. La obra, que cuenta con un plazo de ejecución de veinte meses, es fundamental para completar los 543,3 metros pendientes hasta alcanzar la longitud total de 1.045 metros. La infraestructura se materializará mediante la instalación de 11 cajones de hormigón armado, cada uno con una eslora de 48,25 metros, asentados a una profundidad de 18 metros.
Este avance es determinante para las aspiraciones de Puertos de Tenerife, que busca consolidar a Granadilla como un nodo logístico capaz de atraer tráficos de alto valor añadido. La capacidad de la administración para adaptar sus licitaciones a los precios reales del mercado es, en este contexto, un síntoma de la presión que sufren las grandes obras públicas en España, donde la volatilidad de los costes de construcción ha obligado a revisar numerosos contratos para evitar la paralización de infraestructuras críticas.