
Ficmec estrena 'Roque Largo', un documental sobre la resistencia cultural en Teno Alto
El Festival Internacional de Cine Medioambiental de Canarias (Ficmec) estrena en Garachico Roque Largo, un cortometraje documental de Luz Sosa y Miguel Ángel Rolland que retrata la resistencia cultural y la vida cotidiana en Teno Alto ante su drástico declive demográfico.
El Festival Internacional de Cine Medioambiental de Canarias (Ficmec), que se celebra en Garachico, acoge este fin de semana el estreno mundial de Roque Largo, un cortometraje documental que pone el foco en la realidad demográfica y cultural de Teno Alto. Tal y como recoge la información difundida sobre el certamen, la obra, dirigida por Luz Sosa y Miguel Ángel Rolland, documenta la cotidianidad de Urbano, un pastor cuya actividad diaria sirve como hilo conductor para explorar la identidad de un enclave que ha experimentado un drástico retroceso poblacional, pasando de tres centenares de residentes a menos de cuarenta en las últimas cuatro décadas.
Más allá de la anécdota cinematográfica, el filme se erige como un ejercicio de resistencia cultural frente a la erosión de los modos de vida rurales. La pieza, que se proyectará este 30 de mayo coincidiendo con el Día de Canarias, es el resultado de un proceso de inmersión de cinco años en la zona, una labor que comenzó con el proyecto multidisciplinar La Isla de Más Allá. La propuesta de Sosa y Rolland se aleja de las narrativas frenéticas contemporáneas para adoptar un tempo pausado, buscando capturar la esencia de una comunidad que, pese a su avanzada edad, mantiene una vitalidad que los autores han querido trasladar a la gran pantalla.
La relevancia de este trabajo radica en su capacidad para documentar una forma de habitar el territorio que se encuentra en peligro de extinción. La relación entre el protagonista y su entorno, caracterizada por una rutina inalterable frente a las inclemencias meteorológicas, funciona como una metáfora de la persistencia de los saberes tradicionales. Para los cineastas, el reto formal ha consistido en trasladar al espectador el silencio y la introspección que definen la labor del cabrero, alejándose de la mera observación paisajística para profundizar en la dimensión humana de Teno Alto.
Este estreno en Garachico no solo supone un hito para la trayectoria de sus directores —quienes cuentan con la presencia del propio Urbano en la proyección—, sino que actúa como preludio de Baladero, un largometraje documental de mayor envergadura actualmente en fase de producción. Con este proyecto, el equipo busca consolidar un archivo de la memoria colectiva de la zona, combinando el registro de las festividades locales con el trabajo diario de sus habitantes. Tras su paso por el festival, Roque Largo iniciará un circuito de exhibición con el objetivo de fomentar el debate sobre la transformación de los entornos rurales y la pérdida de un legado generacional que, en el caso de las islas, presenta una fragilidad acuciante.