Feboda 2024: La moda nupcial toma Santa Cruz de Tenerife entre flores y purpurina

Feboda 2024: La moda nupcial toma Santa Cruz de Tenerife entre flores y purpurina

Recurso: El Día

La decimonovena edición de Feboda regresa a Santa Cruz de Tenerife, reuniendo a más de 70 empresas nupciales y a parejas en busca de inspiración para sus bodas, a pesar de la lluvia y el viento.

A pesar de la lluvia y el viento, el Recinto Ferial de Santa Cruz de Tenerife se convirtió de nuevo en el centro de todo lo relacionado con las bodas con la vuelta de Feboda. En su decimonovena edición, la feria reúne del 21 al 23 de noviembre a parejas, familias y curiosos que buscan inspiración para sus futuros enlaces. Durante tres días, más de 70 empresas muestran sus propuestas en 115 puestos, consolidando este evento como uno de los referentes del sector de la moda nupcial.

Desde la entrada, el ambiente te envuelve con el aroma de las flores, la música y un murmullo constante. Las parejas jóvenes recorren los pasillos de la feria, algunas con las ideas muy claras, otras, en cambio, llegan sin un plan, solo para curiosear. Entre estas últimas se encuentra Marta Hernández, que pasea con su prometido sin fecha de boda. "No venimos con una idea concreta, pero viendo todo lo que hay empiezo a visualizar cómo sería la boda", admite mientras observa el puesto del Hotel Botánico.

En la zona más animada de la feria se concentran los puestos de DJ, hora loca, photocalls y plataformas 360. Mylor Event mantiene una pequeña multitud alrededor gracias a su mezcla de purpurina, pintacaras metálicos y bebidas en forma de perlas, como mojitos o gin-tonic.

El ambiente festivo atrae incluso a quienes no tienen boda a la vista. Ana Estévez y Marcos Martínez, de La Laguna, pasean sin prisa. No están prometidos, pero vinieron "por curiosidad". "Nos lo tomamos como un plan diferente. Estamos flipando con todo lo que se puede hacer hoy en día", cuenta ella mientras él observa un photocall dentro de una caja. "Igual salimos de aquí con ideas… o con ganas de casarnos", añade entre risas.

Entre los puestos más visitados está Aldana Eventos. Las cabezas gigantes de cantantes como Daddy Yankee o Bad Bunny llaman la atención desde lejos. Su dueña, Mariela Aldana, vigila sonriente. Su producto estrella es la hora loca, una apuesta que funciona con jóvenes, familias e, incluso, en bodas de oro. "Hemos tenido celebraciones de 50 años de casados con hora loca", comenta. También ofrecen maquillaje con purpurina, fotomatones, plataformas 360 y hasta mensajes en vídeo para sorprender a los novios. "La gente es muy novelera", resume.

En un espacio más tranquilo, pero cerca del puesto anterior, aparece una propuesta nueva: el wedding coach. Es el primer año de Laura Londez en Feboda. Explica que su servicio consiste en acompañar a las parejas que quieren organizar su boda por sí mismas. "Tenemos una plataforma online con doce etapas, desde el presupuesto hasta la gestión de invitados. El enfoque es acompañar con sesiones personalizadas", cuenta.

La feria también piensa en los más pequeños, "los olvidados". En Fiestipi Raquel y Silvia han creado un pequeño rincón de juegos para los niños. Ofrecen actividades para bodas, comuniones, cumpleaños y fiestas de pijama. "Los peques también merecen su espacio", comentan.

En Staring, las alianzas personalizadas atraen a muchas parejas y "enamorados". Su portavoz, Eva Sanz, explica que no solo venden anillos, sino una experiencia. "Desde el color, hasta la piedra, la anchura o la forma… todo se puede elegir", dice. Los precios parten de los 400 euros y suben según el gusto –y el presupuesto– de cada comprador.

A pocos pasos de la pasarela donde se realizan desfiles, se sitúa una exposición fotográfica que recorre 50 años de bodas. Socas Weddings muestra imágenes desde 1975 hasta 2025. A su lado, trabajos de Chacho Foto, Javi González, Álvaro Armas fotógrafo y Magec Wedding & Nostro Films captan la atención de quienes se detienen en silencio, como si miraran a través del tiempo.

Casi al final del recorrido, otra pareja revisa catálogos con atención. Ainoa y Sergio también se casan en 2026 y buscan ideas con calma. "Aún queda, pero queríamos ver opciones para no dejarlo todo para el último año", dice ella. Él añade que "aquí te das cuenta de que hay mil detalles que ni imaginas. Venimos con la cabeza llena de ideas, a ver si aquí las podemos aclarar".