
El Gobierno de Canarias excluye el nuevo centro de salud de Fasnia de sus prioridades presupuestarias
El Gobierno de Canarias ha excluido de sus prioridades presupuestarias la construcción del nuevo centro de salud de Fasnia, dejando en suspenso una infraestructura para la que el Ayuntamiento ya había cedido los terrenos tras seguir las directrices autonómicas.
La gestión de las infraestructuras sanitarias en Canarias vuelve a situarse en el centro del debate político tras conocerse que el proyecto del nuevo centro de salud de Fasnia ha quedado fuera de las prioridades presupuestarias del Ejecutivo autonómico para el presente ejercicio. Tal y como ha trascendido a través de la respuesta parlamentaria ofrecida por la Consejería de Sanidad a la diputada Niera Fierro, el Servicio Canario de la Salud carece de una consignación económica específica para esta obra, una decisión que posterga indefinidamente una actuación que el propio Gobierno regional había instado a priorizar en años anteriores.
Esta parálisis administrativa genera un escenario de incertidumbre para el municipio, especialmente tras el esfuerzo inversor realizado por la administración local. El alcalde de Fasnia, Luis Javier González, ha denunciado que el Consistorio adquirió y puso a disposición de la Consejería los terrenos necesarios siguiendo las directrices técnicas recibidas en su momento. Según el relato del regidor, la hoja de ruta marcada por el Gobierno autonómico fue clara: desestimar la ampliación del consultorio actual —que el Ayuntamiento pretendía financiar con fondos propios— para centrarse en la edificación de una nueva infraestructura. Bajo esta premisa, el municipio ejecutó la compra del suelo y colaboró en la elaboración del programa funcional y los estudios geotécnicos pertinentes.
El malestar municipal se agrava al observar la trayectoria presupuestaria de la obra. Si bien el ejercicio de 2023 contempló una partida para la redacción del proyecto, esta desapareció en 2024 bajo la justificación de que la financiación se canalizaría a través de una bolsa genérica de proyectos sanitarios, una vía que, a la luz de los hechos actuales, no ha garantizado la continuidad del plan. La exclusión del proyecto en la planificación de la Gerencia de Atención Primaria de Tenerife para 2026 ha sido calificada por el alcalde como un agravio hacia la ciudadanía fasniera.
Más allá de la controversia política, el caso pone de manifiesto la brecha entre la planificación regional y las carencias asistenciales en el ámbito rural. El centro de salud actual presenta deficiencias estructurales que, según el gobierno local, dificultan la prestación de servicios básicos. La ausencia de áreas diferenciadas para urgencias y la precariedad de las zonas destinadas al personal facultativo —que carecen de espacios adecuados para el descanso o la higiene— evidencian una obsolescencia que, a juicio del Consistorio, requiere una intervención urgente, independientemente de las prioridades marcadas por la administración autonómica.