
Fasnia celebra la décima edición de 'La Mudá' para preservar la memoria de la trashumancia canaria
Cerca de doscientas personas participaron en la décima edición de 'La Mudá' en Fasnia, una recreación etnográfica de la trashumancia que busca preservar la memoria histórica y las tradiciones rurales de las medianías canarias.
La preservación de la memoria colectiva en el ámbito rural canario ha vuelto a manifestarse este fin de semana en Fasnia, donde, según informa la prensa local, cerca de dos centenares de personas se congregaron para conmemorar la décima edición de 'La Mudá'. Este ejercicio de reconstrucción histórica, impulsado por la asociación Montañeros de Uzapa, no solo constituye un evento de carácter etnográfico, sino que se erige como una herramienta de salvaguarda frente a la erosión de las costumbres tradicionales que definieron la economía de subsistencia en las islas hasta mediados del siglo XX.
El fenómeno de la trashumancia, que históricamente permitía a las familias locales desplazar sus ganados y enseres desde las zonas costeras hacia las medianías y cumbres en busca de pastos y condiciones climáticas más favorables, ha sido el eje central de esta jornada. El recorrido, que abarcó tres kilómetros hasta alcanzar el caserío de Archifira a una cota de mil metros, sirvió para escenificar las dinámicas de vida estacional que marcaron el devenir de los habitantes de la zona. El alcalde del municipio, Luis Javier González, ha subrayado la relevancia de esta iniciativa, calificándola como un mecanismo pedagógico esencial para comprender la identidad actual del territorio a través de su pasado.
La labor de recuperación que lidera el colectivo Montañeros de Uzapa, fundado en 2001 por Pablo Lorenzo García Marrero, trasciende la mera representación anual. Este esfuerzo se integra en una estrategia más amplia de puesta en valor del patrimonio etnográfico que incluye la creación de un centro de interpretación en las cuevas de El Burgado y la documentación bibliográfica de los testimonios de los mayores. La colaboración institucional, en la que participan el Ayuntamiento de Fasnia y la Fundación Tenerife Rural, garantiza la continuidad de un legado que, de otro modo, corría el riesgo de desaparecer con el cambio de paradigma socioeconómico experimentado en las últimas décadas.
Este interés por el rescate de las raíces no es un hecho aislado en el archipiélago. De forma simultánea, la geografía insular ha acogido otras manifestaciones de similar naturaleza, como la decimonovena edición de 'Al paso de la cumbre' entre El Tanque y Garachico. En este caso, la recreación se centra en el trueque tradicional, donde se escenifican los intercambios de productos y la interacción entre diversos perfiles sociales de antaño, desde pastores hasta artesanos. Ambas citas coinciden en el tiempo y en el propósito: convertir el paisaje y la historia en un aula abierta que permita a las nuevas generaciones conectar con los modos de vida que cimentaron la estructura social de las medianías canarias.