En la escuela Santa Úrsula falta un ayudante de comedor: los padres dan la voz de alarma.

En la escuela Santa Úrsula falta un ayudante de comedor: los padres dan la voz de alarma.

Recurso: Diario de Avisos

Los padres de los alumnos de la escuela Santa Úrsula están preocupados por la falta de supervisores en el comedor, prometidos por el Ministerio de Educación, lo que dificulta el cuidado de los niños, especialmente de aquellos que requieren atención especial.

En la escuela Santa Úrsula, los padres están alarmados: el asistente prometido para el comedor aún no ha llegado. A principios de año, el Ministerio de Educación prometió que habría cuatro supervisores, pero hasta ahora solo hay tres.

"La semana pasada, una de las supervisoras se enfermó y dos personas tuvieron que arreglárselas con 110 niños, porque nadie envió un reemplazo", dice una representante del consejo de padres. Según ella, simplemente no hay suficiente atención para los niños que la necesitan especialmente. Los padres incluso pidieron que se suspendiera el trabajo del comedor hasta que encontraran a otro empleado, pero se negaron y enviaron a una tercera persona.

Ahora los padres temen que los supervisores no tengan derecho a enfermarse, porque no hay nadie que los reemplace. "Saben que todo el trabajo recaerá sobre los hombros de sus colegas, como ya sucedió la semana pasada", dicen.

En el Ministerio de Educación dicen que están esperando que el servicio estatal encuentre al asistente necesario. Pero esta respuesta no satisface a los padres. "¿Y cuándo lo enviarán? ¿En Navidad?", ironizan.