Exposaldo Tenerife: Chollos que eclipsan al Black Friday.

Exposaldo Tenerife: Chollos que eclipsan al Black Friday.

Recurso: El Día

Exposaldo Tenerife celebró su vigésimo octava edición con gran éxito, atrayendo a miles de visitantes en busca de chollos al Recinto Ferial de Santa Cruz.

Olvídate del Black Friday o de las rebajas de enero: el mejor lugar para encontrar grandes chollos está en Exposaldo Tenerife. Cuatro toallas por veinte euros, colchones desde 25 euros o dos pares de zapatillas de calidad por 60 euros son algunas de las gangas que se pudieron encontrar hasta el pasado domingo 9 de noviembre en el Recinto Ferial de Santa Cruz de Tenerife.

Como si de una auténtica fiesta del ahorro se tratara, desde primera hora de la mañana una cola interminable rodeaba el Recinto. A pesar del calor inusual para estas fechas, los asistentes mantenían la ilusión por "cazar" ofertas antes de la campaña navideña. Dentro, desde las once de la mañana, les esperaban 120 empresas y 180 puestos dedicados a ropa, tecnología, muebles, coches, belleza y ocio.

A los pocos minutos de abrir las puertas, los pasillos ya estaban abarrotados. Las grandes zonas del Recinto se llenaron de bolsas, empujones amistosos y conversaciones sobre los precios de esta edición, la vigésimo octava, que prometía superar el récord de 40.000 visitantes del año anterior.

En Baybú (Calzado y complemento infantil), la gente se amontonaba frente a los estantes que ofrecían precios desde 4,99 hasta 19,99 euros. "Vine solo a mirar y ya me llevo tres pares de zapatos para mis hijos", contaba Miriam, vecina de Taco. A su lado, una mujer cargaba una bolsa enorme, mientras le comentaba a su acompañante que la diferencia de precios era notable. "A lo mejor encontramos todo lo que necesitamos sin tener que esperar al Black Friday”, añadió.

En el puesto de Conforama, las colas llegaban hasta el fondo del Recinto. Algunas personas probaban los sillones con calma mientras otras esperaban su turno pacientemente. Un cartel destacaba una oferta irresistible para muchos: un sillón rebajado de 2.198 a 899 euros.

Varios curiosos se acercaban y se escuchaban murmullos de indecisión. "Damos una vuelta y nos lo pensamos", insistía un hombre a su mujer. A su lado, una pareja joven intentaba decidir si el sillón cabría en el coche. Pedro Fernández, vecino de Güímar, solo venía a buscar una lámpara barata. "Ahora estoy dudando si llevarme un sillón. Me estoy resistiendo a la tentación", sentenció.

A pocos pasos, varias torres de colchones se convirtieron en una de las atracciones principales para los asistentes. "Tela manchada. Antes 104,73 euros, ahora 35,91 euros", decía una de las pegatinas en los colchones. La expectación era tal que los clientes tenían que coger turno en una máquina, como en una charcutería. "La espera vale la pena por ahorrar tanto dinero en un colchón", señalaba Antonio García, otro asistente. Mientras, una mujer salía contenta empujando un colchón enrollado.

Entre los nuevos participantes en Exposaldo destacaba Dissan, una tienda online que se estrenaba en el formato presencial con productos como pegatinas, tazas y bolsas de tela personalizadas. "Por ahora estamos muy contentos con la respuesta de la gente", señalaban los responsables del puesto. Sara Morales, una estudiante que visitaba la feria, aseguraba que le habían encantado las pegatinas: "Me llevé dos, una de dinosaurios y otra de alimentos, y me salieron cuatro euros. Me pareció un detalle muy bonito para regalar".

En Erlau, las familias se agolpaban frente a los trajes de comunión y la ropa infantil. "Me sorprendió ver vestidos tan bonitos a 12 euros. Aprovecharé y cogeré dos para mis sobrinas", contaba Rosa, vecina de La Matanza, mientras miraba también los vestidos de comunión "por curiosidad".

La música animaba el ambiente de Ferredíaz, donde los visitantes se detenían entre altavoces, herramientas y electrodomésticos. El sonido de la música a todo volumen se mezclaba con las conversaciones. "Da gusto venir a Exposaldo. Me acabo de llevar una freidora de aire por 60 euros", aseguraba Luis, que había aprovechado la cita para dar un paseo con su nieto.

Aunque no todo era alegría en Exposaldo. Los carteles de "liquidación por cierre" también tenían su pequeño hueco, como era el caso de Bichitos Kid. María Gómez era una de sus últimas clientas. "¡Qué pena!", decía María Gómez, que llevaba una bolsa de la que asomaban tres cajas de zapatos para su sobrina.

Uno de los puestos más concurridos, donde las ofertas de textiles para el hogar se agotaban en cuestión de minutos, era el de Noah Home. "Cuatro toallas por veinte euros, dos almohadas viscoelásticas por 35, mantas de invierno a veinte euros", decían algunos de los carteles en su puesto. José, el dueño, no paraba de atender. "Estamos muy contentos con la respuesta", añadía mientras cobraba a una clienta que se llevaba tres mantas y cuatro toallas. "¿A quién le toca ahora?", era la frase más repetida por los tres vendedores del puesto.

A las puertas del recinto, dos mujeres descansaban con varias bolsas en los brazos. "Hemos comprado todo lo que hemos podido, y eso que solo es el primer día. El sábado a lo mejor volvemos", contaban entre carcajadas. Detrás de ellas, una pareja discutía si volver a entrar a por un hornillo al que le habían echado el ojo. "Total, ya que estamos aquí", dijo el hombre resignado. Su mujer, por su parte, regresaba al puesto mientras consultaba el horario del evento para asegurarse de que seguiría abierto todo el fin de semana.