Cueva del Viento: El gigante volcánico europeo que esconde vida y fósiles únicos.

Cueva del Viento: El gigante volcánico europeo que esconde vida y fósiles únicos.

Recurso: El Día

La Cueva del Viento en Tenerife, el túnel volcánico más grande de Europa con 27.000 años de historia, destaca por su laberíntica estructura, su excepcional fauna troglobia y su valor paleontológico y arqueológico.

La Cueva del Viento, ubicada en Icod de los Vinos, tiene una historia de más de 27.000 años y es una de las cuevas más importantes del mundo. Con 18,5 kilómetros explorados, es la sexta cueva más grande del planeta y la primera de Europa. Además, su estructura única, como un laberinto con varios niveles y galerías conectadas, la hace aún más especial.

Este túnel volcánico, formado por las erupciones del volcán Pico Viejo, es también muy importante por su vida animal. Alberga una gran cantidad de fauna troglobia, es decir, especies que se han adaptado completamente a vivir en la oscuridad de la cueva. Algunas de estas especies solo existen en Tenerife, e incluso, algunas solo se encuentran en esta cueva. Así lo explica Esther Martín González, conservadora del Museo de Naturaleza y Arqueología de Tenerife (MUNA) y responsable científica de la Cueva del Viento.

En total, se han identificado 190 especies en la cueva, de las cuales 44 son troglobias. Según la web oficial de la Cueva del Viento, 15 de estas especies que viven en la oscuridad eran desconocidas para la ciencia. Entre ellas, destacan la cucaracha sin ojos Loboptera subterránea y dos tipos de escarabajos, Wolltinerfia martini y Wolltinerfia tenerifae.

La experta subraya que todas las especies que viven aquí son extraordinarias, pues se han adaptado a un entorno con condiciones extremas, llegando incluso a perder la vista. Esto no es de extrañar, ya que el ambiente subterráneo se caracteriza por una oscuridad total, una humedad muy alta y una temperatura constante. En estas condiciones, el alimento escasea, por lo que la capacidad de adaptación es vital para sobrevivir. La evolución, además, hace que estas especies pierdan los órganos que no necesitan.

Para Esther Martín, las arañas son un grupo especialmente interesante dentro de la fauna de la cueva, tanto por su gran diversidad como por su increíble adaptación al medio. Un buen ejemplo son las arañas disderas. Aunque hay varias especies tanto dentro como fuera de la cueva, las que han evolucionado en su interior son mucho más claras, han perdido su color y no pueden ver. Además, suelen tener las patas y las antenas más largas que las que viven fuera. La experta explica que todas estas son adaptaciones a la oscuridad total.

Otra característica importante de la Cueva del Viento es que es un excelente yacimiento paleontológico. Esther Martín explica que sus condiciones ambientales son muy estables, lo que permite una excelente conservación de los fósiles. De hecho, dentro de la cueva se han descubierto restos de la rata gigante y el lagarto gigante de Tenerife, además de pequeñas aves que habían perdido la capacidad de volar. En este sentido, Esther Martín destaca el hallazgo de restos de la hubara, un ave que hoy en día solo se encuentra en Lanzarote y Fuerteventura, pero que se sabe que también vivió en Tenerife.

Pero en este tubo volcánico no solo se han encontrado restos de animales, sino también vestigios de la historia guanche. Los primeros exploradores de la cueva, en el siglo XVIII, fueron quienes descubrieron estos restos aborígenes, como cerámicas y herramientas.