Vilaflor de Chasna: El viñedo más alto de Europa.

Vilaflor de Chasna: El viñedo más alto de Europa.

Recurso: El Día

Vilaflor de Chasna, en las Islas Canarias, alberga el viñedo más alto de Europa, consolidándose como un referente del enoturismo y destino natural y cultural.

Vilaflor de Chasna, en las Islas Canarias, esconde un tesoro: el viñedo más alto de Europa. Sus vides crecen entre los 1.000 y 1.600 metros de altura, en suelos de lava muy antiguos.

Es el municipio más alto de todo el archipiélago canario y uno de los más elevados de España. Gracias a su paisaje único y a una tradición vinícola que viene de siglos, se ha convertido en un referente para el turismo del vino.

La joya de Vilaflor está en la parcela de Los Frontones, donde las vides del viñedo más alto de Europa se aferran a la tierra volcánica.

La mezcla de suelos negros y un clima seco hace que cada vendimia sea un desafío. Todo esto ha logrado que Vilaflor de Chasna sea un nombre imprescindible en la viticultura canaria.

Pero Vilaflor es mucho más que sus viñedos. Su encanto reside también en sus calles empedradas, sus casas blancas y un patrimonio que sorprende.

Uno de sus símbolos más conocidos es la Casa Inglesa, un edificio del siglo XIX relacionado con los británicos Mary Edwards y Thomas Gifford Nash. Hoy es una sede parroquial que, con su arquitectura, nos recuerda la conexión entre Canarias y Europa.

Este municipio de 56 km² está muy ligado a los cultivos tradicionales como la papa, la almendra y la vid, que son el motor económico de la localidad.

La viticultura ha impulsado el turismo en el municipio. Vilaflor de Chasna es hoy un destino natural y cultural, ideal para el senderismo, y especialmente atractivo en otoño, cuando sus paisajes volcánicos son únicos.

Su gastronomía también conquista a los visitantes con su cocina tradicional, que incluye papas, almendras, potajes y carnes de cabra, todo ello maridado con sus vinos de altura, que capturan la esencia de la isla.

Disfrutar de estos platos con el Teide de fondo, después de una ruta o una visita a las bodegas, es un plan perfecto para quienes buscan en Tenerife rincones rurales y auténticos.

Desde Santa Cruz de Tenerife o San Cristóbal de La Laguna, se llega tomando la salida 62 de la TF-1 y luego la TF-56 hacia Vilaflor. El viaje dura poco más de una hora y recorre paisajes variados hasta llegar a este municipio, ideal para quienes buscan naturaleza, tradición, vino y cultura en un solo lugar.