La UE obligará a instalar sistemas de detección de distracciones en todos los coches nuevos desde 2026

La UE obligará a instalar sistemas de detección de distracciones en todos los coches nuevos desde 2026

Recurso: El Día

La Unión Europea ha establecido el 6 de julio de 2026 como fecha límite para que todos los turismos nuevos integren tecnologías avanzadas de asistencia para detectar distracciones y prevenir colisiones, reforzando así su objetivo de reducir la siniestralidad vial.

La hoja de ruta de Bruselas para reducir la siniestralidad en las carreteras europeas suma un nuevo hito. Tal y como ha trascendido recientemente, la Unión Europea ha fijado el 6 de julio de 2026 como la fecha límite para que todos los turismos de nueva matriculación integren tecnologías avanzadas de asistencia al conductor, centradas específicamente en mitigar los riesgos derivados de la falta de atención al volante.

Esta medida se enmarca en el Reglamento General de Seguridad, una normativa comunitaria ratificada en 2019 que busca alcanzar la denominada «visión cero» en materia de mortalidad vial. El despliegue de estos dispositivos ha sido gradual: tras la obligatoriedad de elementos como el asistente inteligente de velocidad, el registrador de datos de eventos o la preinstalación de alcoholímetros antiarranque, vigente desde mediados de 2024, el foco se desplaza ahora hacia la vigilancia activa del comportamiento humano.

El núcleo de esta próxima fase es el sistema de advertencia de distracciones (DDR-ADR). Esta tecnología, que utiliza sensores y cámaras interiores para monitorizar la mirada y la posición de la cabeza del conductor, busca corregir la desatención mediante alertas sonoras, visuales o hápticas. Asimismo, el paquete normativo incluye el frenado autónomo de emergencia (AAEB-PCD), diseñado para identificar ciclistas y peatones, interviniendo directamente sobre el vehículo para evitar colisiones o minimizar su impacto.

La relevancia de esta imposición técnica se sustenta en cifras preocupantes sobre la seguridad en España. Según los datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), la conducción distraída fue un factor concurrente en casi una cuarta parte de los accidentes mortales registrados en vías interurbanas durante 2025, mientras que la fatiga estuvo presente en el 11 % de los casos. Las proyecciones de las autoridades europeas son ambiciosas: se estima que la integración generalizada de estos asistentes podría evitar hasta 140.000 lesiones graves y salvar 25.000 vidas en el bloque comunitario antes de 2038.

No obstante, desde los organismos de tráfico se subraya una distinción fundamental: la automatización de la seguridad no exime al usuario de su responsabilidad al mando del vehículo. Estos sistemas actúan como una red de seguridad preventiva, capaz de reducir potencialmente el 40 % de los siniestros y cerca del 30 % de las muertes en carretera, pero su función es estrictamente complementaria a la pericia y atención del conductor, que sigue siendo el elemento determinante en la seguridad vial.