
La UE reforma los derechos aéreos: equipaje de mano incluido y mayor protección para familias en 2027
La Unión Europea ha aprobado una nueva normativa que, a partir de 2027, obligará a las aerolíneas a incluir el equipaje de mano en el precio base, garantizar asientos contiguos para familias sin coste adicional y reforzar la protección de los pasajeros ante retrasos y cancelaciones.
La reciente luz verde dada por las instituciones comunitarias a la actualización del marco normativo sobre los derechos de los usuarios del transporte aéreo marca un punto de inflexión en la transparencia del mercado de la aviación comercial, tal y como ha trascendido en las últimas horas. Esta reforma, que busca armonizar las prácticas de las compañías con la protección del consumidor, introduce cambios estructurales en la comercialización de billetes y en la operativa de asistencia a las familias, cuya implementación efectiva en los Estados miembros se dilatará hasta el año 2027 tras un periodo de adaptación de doce meses desde su publicación oficial.
El núcleo de esta modificación legislativa ataca la opacidad en la fijación de precios. A partir de su entrada en vigor, las aerolíneas estarán obligadas a integrar el coste del equipaje de mano en la tarifa base mostrada inicialmente, eliminando la práctica de añadir cargos adicionales durante las fases finales de la reserva. No obstante, Bruselas ha preservado la autonomía comercial de las empresas, permitiendo que estas sigan ofertando billetes de bajo coste para aquellos pasajeros que se limiten a transportar un bulto personal con dimensiones aptas para su ubicación bajo el asiento delantero, garantizando siempre que este equipaje básico no suponga un desembolso extra.
En el ámbito de la protección familiar, la nueva normativa introduce garantías específicas para evitar costes añadidos en la asignación de asientos, asegurando que los menores de edad puedan viajar junto a sus acompañantes adultos sin que ello suponga una penalización económica. Asimismo, se simplifica la logística para quienes viajan con cochecitos de bebé, estableciendo el derecho a su entrega y recogida a pie de aeronave, una medida que busca reducir la fricción operativa en los desplazamientos con niños.
En cuanto a la gestión de incidencias, el marco legal reafirma el régimen de compensaciones vigente para los casos de retrasos superiores a tres horas o cancelaciones de vuelos. La normativa refuerza la obligación de las compañías de informar proactivamente a los afectados sobre sus derechos, incluyendo la cobertura de alojamiento y los traslados necesarios entre el aeropuerto y el hotel en aquellos supuestos en los que la interrupción del servicio obligue a pernoctar fuera del domicilio habitual. Este paquete de medidas responde a una demanda histórica de los organismos de defensa del consumidor, que durante años han señalado la necesidad de una mayor claridad en la publicidad de los precios y una mejor atención ante las disrupciones operativas, factores que han sido fuente recurrente de litigiosidad en el sector aéreo europeo.