Comienzan las obras de emergencia para consolidar el talud de acceso a Bocacangrejo en El Rosario

Comienzan las obras de emergencia para consolidar el talud de acceso a Bocacangrejo en El Rosario

Recurso: El Día

Han comenzado las obras de emergencia para consolidar el talud de la vía de acceso a Bocacangrejo y La Nea tras el colapso parcial provocado por la borrasca Therese en El Rosario.

Tal y como recoge la información publicada recientemente sobre la situación en el municipio de El Rosario, las labores de consolidación del talud que sostiene la vía de acceso a Bocacangrejo y a la playa de La Nea han comenzado tras el colapso parcial de la calzada registrado el pasado 20 de marzo. Este incidente, provocado por la borrasca Therese, puso de manifiesto la vulnerabilidad de las infraestructuras costeras ante fenómenos meteorológicos adversos, un desafío recurrente en la gestión del litoral canario.

La intervención, que cuenta con el asesoramiento técnico de Mareva Ingeniería y la ejecución de la constructora Traysesa, se tramita bajo la figura de obra de emergencia. Esta modalidad administrativa implica que tanto el presupuesto final como el cronograma de ejecución permanecen abiertos, supeditados a los hallazgos geológicos que se produzcan durante las excavaciones. Desde el consistorio rosariero han subrayado que la prioridad actual es la estabilización del terreno, manteniendo vigentes las restricciones de tráfico que limitan el uso del carril descendente a los residentes de la zona y desvían el acceso a la playa de La Nea a través de Radazul.

La complejidad de esta obra contrasta con las reparaciones ejecutadas en el entorno costero tras el mismo temporal. Mientras que en las playas de Radazul y Tabaiba las tareas se centraron en la reposición de áridos, la reparación de pavimentos y la mejora de elementos de seguridad en los accesos al mar, el descalzamiento del talud en la carretera hacia Bocacangrejo ha requerido una respuesta de ingeniería mucho más profunda.

Este episodio subraya la necesidad de una planificación preventiva en la gestión de infraestructuras situadas en la primera línea de costa, donde la erosión y la fuerza del oleaje exigen una vigilancia constante. Las medidas de seguridad actuales, que incluyen el vallado y la señalización del perímetro afectado, se mantendrán de forma ininterrumpida hasta que los técnicos certifiquen la integridad estructural de la vía. La administración local insiste en que estas restricciones son de carácter preventivo, orientadas a mitigar cualquier riesgo para los usuarios mientras se despeja la incertidumbre sobre el estado del terreno bajo la calzada.