
Elena Buenavida, convocada por España para la Copa del Mundo de Berlín
La baloncestista tinerfeña Elena Buenavida ha sido convocada por la selección española para disputar la Copa del Mundo en Berlín, convirtiéndose en la cuarta jugadora de Tenerife en participar en una cita mundialista.
La consolidación de Elena Buenavida en el baloncesto de élite nacional ha alcanzado un nuevo hito. Según ha informado la prensa especializada, la jugadora tinerfeña ha sido confirmada por el seleccionador Miguel Méndez como una de las doce integrantes del equipo español que disputará la Copa del Mundo en Berlín a partir del próximo viernes 4 de agosto. Esta convocatoria no solo ratifica su progresión tras una notable campaña en el Valencia Basket y su contribución a la medalla de plata en el pasado Eurobasket, sino que la sitúa como una pieza de presente y futuro en los esquemas del combinado nacional.
La presencia de Buenavida en la capital alemana supone un relevo generacional con tintes históricos para el deporte canario. Con su inclusión en la lista definitiva, la base de Granadilla se convierte en la cuarta baloncestista tinerfeña en participar en una cita mundialista, un selecto grupo que inauguró Myriam Henningsen en Australia 1994. Aquella participación, en la que España alcanzó la octava posición, fue el precedente de la actuación de Nieves Anula en Alemania 1998. Precisamente, el torneo de 1998 tuvo como escenario el Max-Schmeling-Halle, el mismo recinto que ahora acogerá el debut de Buenavida contra la selección anfitriona, cerrando un círculo simbólico de 28 años.
El historial de las jugadoras de Tenerife en los Mundiales se completa con la figura de Lidia Mirchandani, quien se incorporó a la expedición española en China 2002 tras la baja por lesión de la propia Anula. Mirchandani, que contribuyó a la quinta plaza final de aquel equipo, representa el último eslabón de una cadena que, pese a la trayectoria de otras figuras como Laura Herrera —internacional absoluta y medallista europea, aunque sin presencia en Mundiales—, ha permanecido interrumpida durante más de dos décadas.
A sus 22 años, la irrupción de Buenavida en este escenario global no se interpreta únicamente como un premio a su rendimiento reciente en los partidos de preparación, sino como la culminación de un proceso formativo en las categorías inferiores que la ha llevado a ser considerada una fija en la absoluta. La expectación ante su debut en Berlín subraya la relevancia de una carrera que, por su precocidad y solidez, apunta a ser la primera de múltiples participaciones en la máxima competición internacional de la FIBA.