
Elena Buenavida busca consolidarse en la selección absoluta ante el reto del Mundial
La base tinerfeña Elena Buenavida afronta su primera convocatoria con la selección absoluta en el Torneo Internacional de Tenerife con el objetivo de consolidarse en el equipo nacional antes de su salto a la WNBA.
El baloncesto femenino español vive un momento de transición generacional donde la irrupción de figuras emergentes marca la hoja de ruta hacia las próximas citas internacionales. Tal y como recoge la prensa local, Elena Buenavida se encuentra en un punto de inflexión en su carrera, al afrontar su primera convocatoria con la selección absoluta en un escenario que le resulta familiar: Tenerife. La jugadora del Valencia Basket, natural de Granadilla, encara el Torneo Internacional de Tenerife en el pabellón Santiago Martín con el doble objetivo de consolidarse en los esquemas del seleccionador y ganarse una plaza para el Mundial de Berlín.
La presencia de la base en la isla no es un hecho aislado, sino la continuación de una trayectoria que ya la había llevado a vestir la elástica nacional en categorías inferiores en Santa Cruz y Puerto de la Cruz. Superados los problemas físicos que le impidieron participar en el reciente encuentro preparatorio en Alemania, Buenavida se enfrenta ahora a un proceso de selección riguroso, donde siete de las jugadoras actuales deberán quedar fuera de la lista definitiva de doce integrantes que viajarán a Alemania el próximo 4 de septiembre.
Más allá de la inmediatez competitiva, la figura de la tinerfeña ha cobrado especial relevancia tras confirmarse su futuro salto a la WNBA, donde se incorporará a las Minnesota Lynx el próximo verano. Este movimiento, que supone un hito en su proyección profesional, convive con una agenda inmediata marcada por la exigencia de medirse a selecciones de primer nivel mundial como Nigeria y Bélgica. La jugadora ha manifestado su intención de mantener el foco en el presente, priorizando la preparación mundialista y su compromiso con el club valenciano sobre las expectativas que genera su salto a la liga estadounidense.
El ambiente en la concentración nacional en Tenerife ha contado, además, con un componente simbólico relevante. La presencia de Nieves Anula, histórica internacional y medallista de bronce en el Eurobasket de 2001, durante las sesiones de entrenamiento, subraya la continuidad del legado del baloncesto femenino en las islas. Para Buenavida, jugar ante su público en un recinto que albergó la Copa del Mundo de 2018 representa una oportunidad de cerrar un círculo personal, transformando el recuerdo lejano de aquella aficionada que presenció un partido desde la grada en la realidad de una deportista de élite que busca liderar el relevo generacional del combinado nacional.