
El festival Verano de Cuento de El Sauzal se consolida como referente de sostenibilidad cultural en Canarias
La vigesimoséptima edición del festival Verano de Cuento en El Sauzal se consolida como un referente de sostenibilidad cultural al preservar la esencia de la narración oral frente a la masificación y la hegemonía digital.
La vigesimoséptima edición del Festival de Narración Oral Verano de Cuento, que se desarrolla en El Sauzal durante los meses de julio y agosto, se ha consolidado como un caso de estudio sobre la sostenibilidad de los eventos culturales en el archipiélago canario. Tal y como recoge la información difundida sobre el certamen, el encuentro ha logrado expandir su alcance sin sacrificar la proximidad con el espectador, un equilibrio complejo en un sector a menudo tentado por la masificación.
El evento, que cuenta con el respaldo institucional del Ayuntamiento de El Sauzal, el Cabildo de Tenerife, el Gobierno de Canarias y el apoyo de la Fundación DISA, articula su propuesta sobre la premisa de la oralidad como un activo cultural inalterable frente a la hegemonía de los soportes digitales. Bajo la dirección de Juan Reyes, el festival ha diseñado una estructura que integra a 12 narradores para el público adulto, 6 en la sección infantil y 24 participantes en las sesiones de improvisación verbal o freestyle. Este último formato actúa como un punto de encuentro generacional, vinculando las tradiciones narrativas con lenguajes contemporáneos.
Desde una perspectiva sociológica, el festival destaca por su capacidad de convocatoria intergeneracional. Los datos de asistencia revelan una ratio de 1,7 adultos por cada menor en las sesiones familiares, lo que sugiere que la programación funciona como un vehículo de alfabetización cultural para los padres, quienes redescubren el formato a través de sus hijos. La selección de los artistas no responde únicamente a criterios de trayectoria, sino a un proceso de convocatoria abierta que prioriza la diversidad de perfiles y el impulso a nuevas voces, consolidando una red de creadores que mantiene la vigencia del relato oral.
Más allá de la programación, el festival ha integrado su actividad en la realidad social de su entorno. Un ejemplo de esta simbiosis fue la suspensión de una jornada en 2023 debido a las condiciones meteorológicas, un hecho que la organización celebró al coincidir con las lluvias que favorecieron las labores de extinción del incendio forestal que afectó a las islas. Este episodio subraya la voluntad de los organizadores de entender el evento como un elemento orgánico dentro del tejido cultural de El Sauzal, evitando las dinámicas de los grandes festivales de consumo rápido.
La longevidad de esta cita, que alcanza ya casi tres décadas, pone de manifiesto que la palabra contada sigue operando como un mecanismo de cohesión social. El objetivo de la organización para las próximas ediciones se mantiene en la contención: preservar la escala humana y la intimidad del encuentro, reafirmando que la eficacia de la narración oral reside, precisamente, en la ausencia de mediaciones tecnológicas entre el emisor y el receptor.