
Vecinos de El Médano convocan una protesta contra el nuevo carril bici y la supresión de aparcamientos
Los vecinos de El Médano han convocado una protesta para el próximo 29 de mayo en rechazo a la implantación de un carril bici que, según denuncian, eliminará plazas de aparcamiento esenciales para la localidad.
La tensión en torno a la reordenación urbana de El Médano ha superado los cauces de la interlocución administrativa para trasladarse directamente al espacio público. Tal y como ha informado el diario Diario de Avisos, el descontento de los residentes ante la implantación de una vía ciclista en este enclave de Granadilla de Abona ha cristalizado en una convocatoria de protesta ciudadana fijada para el próximo 29 de mayo. La movilización, que partirá de la Plaza Roja a las 18.00 horas, marca un punto de inflexión tras un consejo de barrio extraordinario donde la oposición vecinal se hizo patente con la asistencia de cerca de 250 personas.
El núcleo del conflicto reside en la supresión de plazas de estacionamiento, una medida que los residentes perciben como una amenaza directa a su calidad de vida y accesibilidad. Mientras que el Ayuntamiento, representado por el concejal de Obras Públicas, Marcos Antonio Rodríguez, cifra la pérdida de plazas en 56 unidades en el tramo inicial de la calle Juan Carlos I, los colectivos vecinales elevan esta estimación a cerca de 200, advirtiendo además de que el impacto total del proyecto —que aún debe completar cuatro fases adicionales— podría cuadruplicar esta cifra. Esta discrepancia en las proyecciones técnicas subraya la falta de un consenso previo sobre el impacto real de la obra.
Desde una perspectiva de gestión urbanística, el caso de El Médano ilustra la creciente fricción entre los modelos de movilidad sostenible que promueven las administraciones locales y la realidad operativa de los núcleos costeros, donde la escasez de aparcamiento es un factor crítico. Las soluciones planteadas por el Consistorio, que incluyen la creación de aparcamientos modulares y zonas disuasorias en la periferia, han sido rechazadas por los vecinos al considerarlas insuficientes y geográficamente distantes de las zonas residenciales.
La protesta, que se articula bajo el lema "Por el derecho al aparcamiento, no al carril bici de El Médano", pone de manifiesto una desconfianza profunda hacia el proceso de toma de decisiones municipal. Los convocantes denuncian la ausencia de una consulta pública vinculante y cuestionan la priorización de esta infraestructura frente a la necesidad de estacionamiento, especialmente ante la incertidumbre sobre cómo se gestionará la demanda cuando la afluencia turística alcance sus niveles máximos. La movilización del 29 de mayo se presenta, por tanto, como un termómetro de la gobernanza local y un desafío a la hoja de ruta establecida por el equipo de gobierno granadillero.