
Reabren la playa de El Médano tras restablecerse la calidad del agua
La playa de El Médano, en Granadilla de Abona, ha reabierto al público este viernes tras confirmarse que los niveles de enterococos en el agua vuelven a situarse dentro de los márgenes de seguridad sanitaria.
La normalidad ha regresado al litoral de Granadilla de Abona este viernes, 25 de septiembre, tras la reapertura de la playa de El Médano. Tal y como ha comunicado el Consistorio local, las aguas vuelven a ser aptas para el uso recreativo después de que las pruebas de laboratorio ratificaran que los niveles de enterococos se encuentran nuevamente dentro de los márgenes de seguridad exigidos.
Este desenlace pone fin a una restricción que se prolongó durante 48 horas. La administración municipal había activado el protocolo de seguridad el pasado miércoles, 23 de septiembre, al detectar en uno de los puntos de muestreo una presencia de 210 unidades formadoras de colonias (ufc) por cada 100 mililitros, una cifra que rebasaba ligeramente el umbral máximo de 200 ufc/100 ml establecido por los servicios técnicos. La medida, de carácter preventivo, buscaba salvaguardar la salud pública ante la incertidumbre sobre la calidad microbiológica del agua, una práctica habitual en la gestión de zonas de baño cuando los parámetros rutinarios arrojan resultados anómalos.
El levantamiento de la prohibición se ha sustentado en un contraanálisis realizado a partir de muestras tomadas el mismo miércoles, cuyos resultados han confirmado que ambos puntos de control cumplen ahora con los estándares sanitarios. Este episodio en el sur de Tenerife se ha producido en un contexto de vigilancia intensificada en la isla, coincidiendo en el tiempo con una situación similar en la playa de El Socorro, en el municipio de Los Realejos. En dicha localidad, las autoridades también optaron por restringir el acceso al mar a mitad de semana debido a la detección de valores microbiológicos fuera de rango, manteniendo la prohibición a la espera de nuevas analíticas.
La gestión de estos incidentes subraya la importancia de los protocolos de control de calidad en las aguas de baño, los cuales se rigen por normativas europeas y nacionales que obligan a las administraciones locales a actuar con celeridad ante cualquier desviación. La transparencia en la comunicación de estos datos, como la realizada por el Ayuntamiento de Granadilla de Abona, resulta fundamental para garantizar la seguridad de los usuarios y mantener la confianza en la calidad de las infraestructuras costeras de la región.