
El Hierro aumenta un 15% su capacidad de producción de agua potable tras modernizar sus infraestructuras
La modernización de las infraestructuras hídricas en El Hierro, con una inversión de 1,9 millones de euros, incrementa un 15% la producción de agua potable y garantiza el suministro para el sector agrícola mediante tecnología de ósmosis inversa más eficiente.
La reciente modernización de las infraestructuras hídricas en El Hierro marca un punto de inflexión en la gestión de recursos de la isla, un territorio que afronta una vulnerabilidad estructural ante la escasez de precipitaciones. Tal y como recoge la información difundida sobre la culminación de las obras en las plantas de Los Cangrejos y La Restinga, la capacidad de producción de agua potable se ha incrementado un 15%, alcanzando un volumen diario de 6.000 metros cúbicos.
Este despliegue técnico, que ha contado con una inversión de 1,9 millones de euros en la planta de Valverde, responde a una necesidad imperativa de adaptar el suministro a la creciente demanda demográfica y agrícola. La intervención ha permitido la sustitución de un módulo por un bastidor dotado de 140 membranas de ósmosis inversa, una tecnología que no solo eleva el rendimiento —con una capacidad base de 1.200 metros cúbicos diarios, escalables a 1.800 en situaciones de contingencia—, sino que optimiza la eficiencia operativa al reducir el gasto eléctrico en un 30%.
El impacto de esta actuación, supervisada por el Gobierno de Canarias, trasciende el ámbito del consumo doméstico. La estrategia insular busca integrar el agua desalada en el sector primario, un movimiento clave para aliviar la presión sobre los acuíferos tradicionales. En este sentido, el Ejecutivo regional ha complementado estas obras con una partida de 1,5 millones de euros destinada a la instalación de desaladoras contenerizadas. Este refuerzo permitirá suministrar 900.000 metros cúbicos anuales para el riego, garantizando la viabilidad de 100 hectáreas de cultivo y dando soporte a más de 250 agricultores, lo que, en la práctica, libera caudales para el abastecimiento urbano y fortalece la autonomía alimentaria de la isla.
Durante la recepción de las obras el pasado 3 de julio de 2026, el viceconsejero de Aguas y Emergencias, Marcos Lorenzo, subrayó que este proceso de modernización, ejecutado a lo largo de los dos últimos años, es la respuesta directa a la crisis hídrica que ha afectado a la región. Por su parte, el presidente del Cabildo, Alpidio Armas, ha puesto el foco en la sostenibilidad operativa de las plantas, destacando que la insonorización de las instalaciones permite ahora una actividad ininterrumpida sin impacto acústico para el entorno.
El reto que se abre ahora para las autoridades insulares, una vez garantizada la producción, reside en la optimización de la red de distribución y almacenamiento. La gestión del agua en Canarias, marcada por un coste energético históricamente elevado debido a la dependencia de la desalación, encuentra en este proyecto un modelo de eficiencia que busca equilibrar la seguridad del suministro con la sostenibilidad económica y ambiental.