Trasladan a la Península a los ocho presos del caso Añaza por seguridad.

Trasladan a la Península a los ocho presos del caso Añaza por seguridad.

Recurso: El Día

Los ocho implicados del grupo de Añaza, en prisión provisional por el secuestro, tortura y asesinato de Alberto González, han sido trasladados desde Tenerife II a cárceles peninsulares por motivos de seguridad.

Los ocho individuos vinculados al grupo de Añaza, actualmente en prisión provisional por el presunto secuestro, torturas y asesinato de Alberto González, así como por las graves lesiones infligidas a su acompañante, León, han sido trasladados desde el centro penitenciario Tenerife II a diversas prisiones de la Península. La medida, según ha trascendido, responde a razones de seguridad planteadas por la dirección de la cárcel tinerfeña, ante la posibilidad de incidentes, y cuenta con el aval del Juzgado de Instrucción número 2 de Santa Cruz de Tenerife, que instruye la causa. Estos traslados, habituales en el sistema penitenciario español para gestionar riesgos o evitar la coincidencia de internos con conflictos previos, se han efectuado de forma escalonada en los últimos meses.

Entre los reclusos reubicados se encuentran Moisés Baute, Jonathan Martín y Aarón Vargas, considerados figuras centrales en la estructura delictiva, quienes fueron trasladados en septiembre. Los otros cinco implicados han sido movidos más recientemente. La decisión de dispersar a los procesados se tomó después de que, en el centro de El Rosario, coincidieran con miembros de bandas rivales, lo que incrementaba el riesgo de altercados.

El caso, que generó una notable conmoción en el archipiélago, se centra en los hechos ocurridos a finales del pasado mes de julio. La investigación policial apunta a que Alberto González, de 34 años, y su amigo León fueron presuntamente raptados el 28 de julio en un aparcamiento de Santa Cruz. Posteriormente, habrían sido retenidos y sometidos a agresiones continuadas en al menos dos propiedades, una en Güímar y otra en la capital tinerfeña. La autopsia reveló que el fallecimiento de González se produjo por un traumatismo craneoencefálico, resultado de la violencia ejercida.

Las pesquisas policiales sugieren que el móvil del crimen podría ser una represalia por un intento de "vuelco", término empleado en el argot delictivo para referirse al robo de estupefacientes a una organización rival. La banda de Añaza, compuesta por al menos trece individuos, presentaba una estructura jerarquizada y se dedicaba supuestamente al tráfico de drogas, extorsiones y "desokupaciones".

La detención de los implicados se inició el 30 de julio, cuando Moisés Baute y Jonathan Martín se entregaron en una comisaría de Santa Cruz, llevando consigo el cuerpo de Alberto González en el maletero de un vehículo y a León, malherido. Días después, el 1 de agosto, fue arrestado Aarón Vargas, señalado como el presunto líder intelectual del grupo. Posteriormente, entre septiembre y octubre, se detuvo a otros siete miembros. De los trece implicados, ocho fueron enviados a prisión provisional, acusados de delitos como homicidio o asesinato, lesiones graves, detención ilegal y pertenencia a organización criminal. Los cinco restantes quedaron en libertad con cargos, imputados por encubrimiento y participación en la organización.