Edurne Pasaban traslada las claves del liderazgo en alta montaña al ámbito empresarial en Tenerife

Edurne Pasaban traslada las claves del liderazgo en alta montaña al ámbito empresarial en Tenerife

Recurso: El Día

La alpinista Edurne Pasaban compartió en Tenerife su experiencia sobre liderazgo, resiliencia y la gestión de la incertidumbre, trasladando las lecciones de la alta montaña al ámbito de la toma de decisiones corporativas.

La gestión de la incertidumbre y la capacidad de renuncia como pilares del liderazgo moderno fueron los ejes centrales de la intervención de Edurne Pasaban en Tenerife. Tal y como recoge el Diario de Avisos tras su reciente participación en el 50º aniversario del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Industriales de la provincia, la alpinista guipuzcoana ha trasladado su experiencia en la alta montaña al ámbito de la toma de decisiones corporativas, subrayando que el éxito no reside en la consecución de un objetivo, sino en la capacidad de regresar al punto de partida.

Pasaban, reconocida mundialmente por ser la primera mujer en completar los catorce ochomiles, sostiene que la planificación técnica —herencia de su formación como ingeniera— resulta fundamental para mitigar riesgos en entornos hostiles. En su análisis, la ponente establece un paralelismo entre la expedición himaláyica y la dirección de equipos, enfatizando que la visibilidad mediática de un líder es a menudo una construcción colectiva que oculta el trabajo invisible de quienes sostienen la estructura.

Durante su estancia en la isla, la deportista reflexionó sobre la evolución tecnológica en el alpinismo. Si bien reconoció que el acceso a datos meteorológicos y de posicionamiento ha optimizado la seguridad y la eficiencia, advirtió sobre los efectos colaterales de esta hiperconectividad, citando como ejemplo la masificación en cumbres emblemáticas como el Everest, donde la percepción de accesibilidad ha alterado la naturaleza de la disciplina.

Más allá de su trayectoria profesional, Pasaban reivindicó la importancia de la resiliencia en sectores tradicionalmente masculinizados. Al hacer balance de su carrera, la alpinista destacó que su mayor logro personal trasciende las marcas deportivas, situando la conciliación y la maternidad como los retos de mayor complejidad. Asimismo, aprovechó su visita para poner en valor el Teide, no solo como el punto geográfico más elevado del territorio nacional, sino como un activo natural que, a menudo, es mejor valorado por los visitantes externos que por la propia población local, instando a los profesionales presentes a no perder la perspectiva sobre el valor de su entorno inmediato.