
Detenidos tres narcos en Tenerife tras llamar al 112 al confundir a la Guardia Civil con una banda rival
La Guardia Civil detuvo a tres personas e incautó media tonelada de hachís en el sur de Tenerife tras una persecución en la que los sospechosos, creyendo ser víctimas de un robo por una banda rival, llegaron a solicitar auxilio al 1-1-2.
Tal y como ha avanzado el diario El Día, una operación contra el narcotráfico desarrollada el pasado lunes en el sur de Tenerife concluyó con la incautación de media tonelada de hachís y la detención de tres individuos. El suceso, que tuvo lugar en el entorno de Las Chafiras, en el municipio de San Miguel de Abona, destaca por la inusual reacción de los sospechosos, quienes, al verse seguidos por un vehículo camuflado de la Guardia Civil, optaron por solicitar auxilio a través del teléfono de emergencias 1-1-2.
La confusión de los implicados —un ciudadano español, otro de origen marroquí y un tercero con doble nacionalidad hispano-marroquí— parece responder a una dinámica habitual en el crimen organizado: el temor a sufrir un «vuelco». En el argot delictivo, este término designa el robo de mercancía ilícita entre bandas rivales, una práctica violenta que suele derivar en ajustes de cuentas. Al observar que un turismo les seguía, los ocupantes del furgón interpretaron que se trataba de un grupo criminal rival y no de agentes del Equipo contra el Crimen Organizado (ECO) de la Comandancia de Santa Cruz de Tenerife, quienes finalmente procedieron a la interceptación haciendo uso de sus armas reglamentarias.
La llamada al servicio de emergencias provocó un despliegue de unidades de seguridad ciudadana y policías locales, que acudieron a la zona ante el aviso de una supuesta persecución. Al llegar al lugar, los efectivos confirmaron que se trataba de una intervención planificada por el Instituto Armado, en la que también colaboró la Patrulla Rural de la Compañía (PRC) de Playa de las Américas para garantizar el perímetro.
Tras el arresto, tanto los tres detenidos como los más de 500 kilos de sustancia estupefaciente fueron trasladados al puesto principal de la Guardia Civil en Granadilla de Abona. El caso se encuentra ahora bajo la tutela del Juzgado de Instrucción número 2 de Granadilla, órgano que se encuentra de guardia y que deberá determinar la situación procesal de los investigados por un presunto delito contra la salud pública. Este episodio subraya la creciente presión de las fuerzas de seguridad en las rutas de entrada de droga en el archipiélago, donde la vigilancia sobre el transporte terrestre de estupefacientes se ha intensificado ante el aumento de los intentos de alijo en las costas canarias.