Operación antidroga en Canarias destapa tráfico ilegal de servales.

Operación antidroga en Canarias destapa tráfico ilegal de servales.

Recurso: El Día

Una operación antidroga en Canarias destapó un delito contra la fauna protegida al incautar cinco servales africanos introducidos ilegalmente, por lo que se investiga a tres personas.

Una importante operación antidroga en Canarias ha destapado un posible delito contra la fauna protegida. La Guardia Civil informó que, durante los registros de la operación 'Lazos de sangre', en la que se detuvo al líder de una de las redes de narcotráfico más activas de España, se incautaron cinco felinos salvajes africanos.

En una de las inspecciones realizadas en una finca particular de Gran Canaria, los agentes descubrieron varios animales exóticos. El Seprona comprobó que en la finca había un recinto cerrado de unos 50 metros cuadrados, con malla metálica y doble puerta, que albergaba cinco ejemplares de serval (leptailurus serval).

Las investigaciones determinaron que los animales habían sido introducidos en Canarias sin la autorización CITES obligatoria ni ningún control aduanero o sanitario. Por ello, se está investigando a tres personas por un delito contra la fauna silvestre protegida, además de posibles infracciones administrativas y aduaneras.

Los animales —una hembra adulta gestante, un macho adulto y tres crías de aproximadamente cuatro meses— fueron trasladados inicialmente a la Fundación Neotrópico, en Tenerife, un centro especializado en fauna exótica. Esto se hizo con la autorización del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

Además, a finales de octubre, tres de los animales (un macho, una hembra y una de sus crías) fueron llevados a Oasis Wildlife Fuerteventura. Allí permanecerán en depósito judicial, recibiendo atención especializada y seguimiento veterinario continuo, según informó el centro en un comunicado. No se ha dado a conocer la situación de los otros dos ejemplares.

El objetivo principal en todo el proceso fue garantizar la seguridad y el bienestar de los servales. Se revisaron las medidas de los transportines, se aseguró su hidratación y se controló la temperatura durante el trayecto.

Durante el traslado, se aplicaron los protocolos de la Asociación Europea de Zoológicos y Acuarios (EAZA), priorizando la reducción del estrés mediante la ausencia de ruidos, luces intensas y aglomeraciones.

Antes de su traslado a Fuerteventura, los tres servales permanecieron en la Fundación Neotrópico, donde completaron el protocolo de cuarentena establecido para animales intervenidos por tráfico ilegal.

Durante este periodo, se les realizaron análisis coprológicos y hematológicos, incluyendo bioquímica sanguínea y hematocrito, para evaluar su estado de salud y descartar la presencia de parásitos o patologías.

A su llegada a Oasis Wildlife Fuerteventura, fueron revisados por el equipo veterinario y de cuidadores, que los liberó en un recinto adaptado a su especie para facilitar su adaptación.

Oasis Wildlife Fuerteventura ha diseñado una instalación amplia, segura y natural, con vegetación, zonas de sombra y refugios que permiten a los servales trepar, explorar y expresar comportamientos naturales.

La introducción de este tipo de animales constituye una infracción grave, ya que el Decreto 30/2018 del Gobierno de Canarias prohíbe expresamente la tenencia, cría y comercio de animales salvajes potencialmente peligrosos, incluyendo todos los felinos de la familia felidae, salvo el gato doméstico (felis catus).

Asimismo, la Ley 7/2023 de protección de los derechos y el bienestar de los animales refuerza esta prohibición al no permitir su tenencia como animal de compañía.

La colaboración ciudadana es esencial para detectar y prevenir el tráfico ilegal y la tenencia no autorizada de especies protegidas o prohibidas, una de las principales amenazas a la biodiversidad y al equilibrio ecológico.

Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado recuerdan a la ciudadanía que la tenencia, cría, transporte o comercio de animales salvajes o exóticos, así como de especies incluidas en el Convenio CITES o prohibidas, requiere autorización previa y registro ante la autoridad administrativa CITES o el órgano autonómico competente.

Cualquier persona que posea animales de estas características debe comunicarlo a las autoridades competentes o fuerzas y cuerpos de seguridad, para comprobar su legalidad y, en su caso, proceder a su regularización o entrega voluntaria.

La regularización voluntaria evita sanciones o responsabilidades penales y contribuye a proteger la biodiversidad y la seguridad ciudadana, previniendo la tenencia y reproducción de fauna potencialmente peligrosa o invasora.