La DGT advierte sobre las multas por no llevar el carné de conducir o tenerlo caducado

La DGT advierte sobre las multas por no llevar el carné de conducir o tenerlo caducado

Recurso: El Día

La DGT recuerda la importancia de portar el permiso de conducir vigente, ya sea en formato físico o digital, advirtiendo que su ausencia o caducidad conlleva sanciones económicas que pueden derivar en consecuencias penales.

La intensificación de los controles de tráfico durante la actual campaña estival ha puesto el foco en una obligación administrativa que, a menudo, los usuarios pasan por alto: la correcta acreditación de la habilitación para conducir. Tal y como ha recordado recientemente la Dirección General de Tráfico (DGT), el cumplimiento de la normativa documental es un requisito indispensable para circular, y su omisión puede derivar en consecuencias económicas significativas para el infractor.

El marco legal vigente permite que esta acreditación se realice tanto mediante el soporte físico tradicional como a través de la aplicación oficial MiDGT. Esta herramienta digital, disponible para los sistemas operativos móviles más comunes, funciona como un documento oficial plenamente válido ante cualquier requerimiento de los agentes de la autoridad. No obstante, la digitalización no exime de la responsabilidad de exhibir el permiso; la imposibilidad de mostrarlo, ya sea por falta de conectividad, agotamiento de la batería del dispositivo o errores técnicos en la plataforma, conlleva una sanción administrativa de 10 euros.

Más allá de los problemas de acceso a la aplicación, la normativa establece una distinción clara según la gravedad de la falta. La ausencia total de la licencia en el momento de la inspección está tipificada como una infracción grave, castigada con una multa de 100 euros. Esta cifra es idéntica si el conductor posee la versión digital pero no logra presentarla ante el requerimiento de los agentes.

Un aspecto crítico que requiere especial atención es la vigencia del documento. Según las advertencias trasladadas por entidades como el RACE, el permiso caducado carece de cualquier periodo de gracia; desde el día siguiente a su fecha de vencimiento, la autorización para circular queda anulada. Conducir con el documento expirado supone una sanción de 200 euros, sin detracción de puntos. Sin embargo, el riesgo trasciende lo administrativo: en caso de siniestro, las compañías aseguradoras podrían declinar la cobertura de los daños, al considerar que el conductor no cumple con los requisitos legales para estar al volante.

La situación puede agravarse notablemente si las autoridades interpretan que la conducción con el permiso caducado constituye una negligencia. En tales supuestos, el hecho podría derivar en un procedimiento penal, con penas que oscilan entre los tres y seis meses de prisión, multas de 12 a 24 meses o la realización de trabajos en beneficio de la comunidad por periodos de hasta 90 días. Este endurecimiento de las consecuencias subraya la importancia de mantener la documentación al día, especialmente en periodos de alta movilidad como el verano, donde la vigilancia en las carreteras españolas se incrementa para garantizar la seguridad vial.