Un joven de 25 años, herido moderado tras volcar su vehículo en la carretera TF-28 en Güímar

Un joven de 25 años, herido moderado tras volcar su vehículo en la carretera TF-28 en Güímar

Recurso: El Día

Un joven de 25 años resultó herido de carácter moderado tras sufrir una salida de vía y vuelco con su vehículo anoche en la carretera TF-28, a su paso por el municipio tinerfeño de Güímar.

El siniestro vial ocurrido anoche en la carretera TF-28, a su paso por el municipio tinerfeño de Güímar, vuelve a poner el foco sobre la siniestralidad en las vías secundarias del archipiélago, donde la orografía y las condiciones de la calzada exigen una atención constante al volante. Tal y como recoge el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (CECOES) 112 del Gobierno de Canarias, el suceso tuvo lugar pasadas las diez y veinte de la noche, momento en el que se activó el protocolo de respuesta ante una salida de vía con vuelco.

El conductor, un varón de 25 años, logró abandonar el habitáculo del turismo sin ayuda externa antes de la llegada de los equipos de rescate. Tras una primera valoración facultativa en el punto del accidente, el joven fue derivado al Hospital Universitario de Canarias al presentar un traumatismo abdominal de pronóstico moderado.

La gestión del incidente requirió la intervención coordinada de diversos servicios públicos. Mientras los efectivos del Consorcio de Bomberos de Tenerife se centraban en la estabilización del vehículo para evitar riesgos añadidos, los agentes de la Guardia Civil asumieron la instrucción de las diligencias pertinentes y la ordenación de la circulación en la zona. Paralelamente, las brigadas del Servicio de Carreteras trabajaron en la retirada de restos y el acondicionamiento del firme para restablecer la normalidad en el tráfico.

Este tipo de accidentes, que suelen derivar en la apertura de atestados por parte de las fuerzas de seguridad, subrayan la importancia de los protocolos de actuación rápida en entornos rurales. La eficacia en la cadena de asistencia, desde la recepción del aviso hasta el traslado hospitalario, resulta determinante para minimizar las secuelas en traumatismos de esta naturaleza, especialmente en una red viaria donde la dispersión geográfica complica a menudo la logística de los servicios de emergencia.