
Investigan a un conductor por dar positivo en cocaína tras un accidente en Tacoronte
Un hombre de 40 años ha sido imputado por un delito contra la seguridad vial tras sufrir una salida de vía en Tacoronte y dar positivo en cocaína tras abandonar su vehículo.
La seguridad vial en las carreteras secundarias de Tenerife vuelve a estar en el foco tras un reciente incidente en el municipio de Tacoronte, según ha trascendido a través de los informes policiales de la zona. El suceso, que pone de manifiesto los riesgos asociados a la conducción bajo los efectos de sustancias estupefacientes, se saldó con la apertura de diligencias judiciales contra un varón de 40 años tras protagonizar una salida de vía y abandonar su vehículo.
El siniestro tuvo lugar el pasado sábado, aproximadamente a las 18:00 horas, en el trayecto que conecta Tejina con Tacoronte. El conductor, que circulaba a una velocidad inadecuada para las condiciones de la vía, perdió el control de su automóvil —un Ford Fiesta— a la altura de La Estación, impactando contra el vallado metálico que delimita la acera y causando daños materiales de consideración en el frontal del turismo.
Lejos de atender a sus obligaciones legales tras el choque, el implicado optó por abandonar el lugar, lo que motivó la intervención inmediata de la Policía Local. Gracias a la cooperación de los testigos presenciales, los agentes lograron localizar al individuo en las inmediaciones poco después del accidente. Una vez interceptado, el hombre admitió su responsabilidad en los hechos y fue sometido a las pruebas de detección de drogas, arrojando un resultado positivo en cocaína.
Este episodio se enmarca en una problemática persistente para las autoridades de tráfico: la combinación de velocidad excesiva y consumo de sustancias, factores que multiplican exponencialmente la probabilidad de accidentes graves. La legislación española, a través del Código Penal, tipifica la conducción bajo la influencia de drogas tóxicas como un delito contra la seguridad vial, castigado con penas que incluyen prisión, multas y la privación del derecho a conducir vehículos a motor. Tras el atestado, el vehículo fue retirado de la vía pública mediante una grúa municipal para restablecer la normalidad en el tráfico de la zona.