
Detenido el conductor que se dio a la fuga tras atropellar a un hombre en La Laguna
La Policía Local de La Laguna ha detenido al conductor que atropelló a un hombre de 55 años en Bajamar tras entregarse voluntariamente cuatro días después del suceso.
La resolución de este suceso en Tenerife pone de manifiesto la eficacia de la colaboración ciudadana en la investigación de delitos contra la seguridad vial, un ámbito donde la huida del lugar del siniestro agrava considerablemente la responsabilidad penal del implicado. Tal y como recoge la información difundida en las últimas horas, la Policía Local de La Laguna ha procedido a la detención del conductor responsable de un atropello ocurrido el pasado domingo en la zona de Bajamar, un incidente que dejó a un varón de 55 años en estado crítico.
El desenlace de las pesquisas se produjo este jueves, tras una llamada telefónica en la que el propio sospechoso contactó con el Equipo de Atestados del cuerpo municipal. El individuo, que se identificó ante los agentes, admitió su implicación en el accidente, registrado en la carretera TF-13, a la altura de las instalaciones del antiguo hotel Neptuno. Tras esta comunicación, los efectivos policiales procedieron a la verificación de los hechos y a la formalización de la declaración por escrito, paso previo indispensable para la imputación formal del arrestado.
La intervención policial culminó con la detención del sujeto y la incautación del automóvil, que ha quedado a disposición judicial como prueba material del delito. El vehículo presenta daños visibles en el parabrisas delantero, compatibles con el impacto sufrido por la víctima, quien permanece ingresada en el Hospital Universitario de Canarias (HUC). Este caso subraya la complejidad técnica que enfrentan los equipos de atestados cuando el autor abandona la escena, obligando a un despliegue de cuatro días de investigación hasta lograr el esclarecimiento de los hechos. La conducta de abandonar a una persona herida tras un atropello no solo complica la asistencia sanitaria inmediata, sino que activa protocolos judiciales más severos al considerar el abandono como un factor determinante en la calificación del delito.