
Detenido en Tacoronte tras una peligrosa persecución policial con una tasa de alcoholemia que triplica el límite legal
Un conductor fue detenido en Tacoronte tras protagonizar una persecución policial y arrojar una tasa de alcoholemia de 1,02 mg/l, superando ampliamente el límite penal permitido.
Tal y como recoge la prensa local, la seguridad vial en el municipio tinerfeño de Tacoronte se vio gravemente comprometida el pasado viernes durante una persecución policial que concluyó con la detención de un conductor que triplicaba con creces el límite legal de alcoholemia. Este suceso pone de manifiesto, una vez más, el riesgo que suponen para la integridad pública los comportamientos al volante que ignoran las normas básicas de tráfico, especialmente cuando se combinan con una conducción temeraria en entornos urbanos.
El incidente se originó a las 19:00 horas, cuando una patrulla de la Policía Local detectó un vehículo Audi A3 de color rojo desplazándose a una velocidad inusual por la vía que conecta Valle de Guerra con el centro de Tacoronte. Ante el requerimiento de los agentes para detener la marcha, el conductor optó por emprender una huida que obligó a movilizar hasta tres unidades policiales. El seguimiento se extendió por diversos puntos del municipio, incluyendo las inmediaciones de El Pris, la zona de Guayonge y la calle Ernesto Castro, hasta que finalmente el coche fue interceptado en el barrio de San Juan.
Una vez inmovilizado el vehículo, las pruebas de alcoholemia practicadas al conductor arrojaron una tasa de 1,02 miligramos por litro de aire espirado. Esta cifra no solo supera ampliamente el límite administrativo de 0,25 mg/l, sino que rebasa con creces el umbral de 0,60 mg/l, punto a partir del cual el Código Penal tipifica la conducta como un delito contra la seguridad vial. A esta infracción se suma la carencia de la documentación reglamentaria del automóvil.
El conductor, junto a los dos ocupantes que le acompañaban —todos ellos varones de entre 40 y 50 años residentes en Tacoronte y Tegueste—, cuenta con un historial previo de intervenciones policiales. Según los datos disponibles, los tres individuos acumulan antecedentes por delitos contra el patrimonio y otras causas judiciales. Actualmente, el conductor se encuentra bajo investigación por su presunta responsabilidad en un delito contra la seguridad vial y conducción temeraria, un escenario que subraya la importancia de la vigilancia preventiva en las carreteras insulares para evitar desenlaces fatales.