La reurbanización de Las Chumberas encara su fase decisiva a la espera de completar el drenaje profundo

La reurbanización de Las Chumberas encara su fase decisiva a la espera de completar el drenaje profundo

Recurso: Diario de Avisos

La reurbanización de Las Chumberas en La Laguna encara su fase final supeditada a la culminación de un sistema de drenaje profundo y a la resolución de los trámites administrativos necesarios para la entrega de las nuevas viviendas.

La compleja reurbanización de Las Chumberas, en La Laguna, encara una etapa decisiva marcada por la necesidad de resolver el déficit histórico de infraestructuras básicas. Según ha informado el Ayuntamiento de La Laguna tras el reciente encuentro con los propietarios y residentes, el proyecto avanza hacia la culminación de los bloques de 79 y 118 viviendas, cuya entrega efectiva queda ahora supeditada a la finalización de un sistema de drenaje profundo y a la resolución de los trámites administrativos pendientes.

La ejecución de este sistema de evacuación de aguas pluviales, diseñado ante la carencia de una red insular que permitiera la recepción de las nuevas edificaciones, ha superado ya los 15 metros de excavación. Tras retirar un volumen de cien metros cúbicos de tierra, los trabajos se centran ahora en la configuración de la cámara de absorción y la estructura interna, una fase que debe completarse en un plazo de cuatro meses. Este hito técnico es, en la práctica, el cuello de botella que condiciona la ocupación de los inmuebles, cuya construcción material se encuentra prácticamente finalizada.

Más allá de la obra civil, el proceso administrativo se encamina hacia su cierre. El procedimiento expropiatorio se halla en una fase avanzada, con la mayoría de las notificaciones ya notificadas, lo que permitirá avanzar en los pasos legales preceptivos: la declaración de obra nueva, la división horizontal y la inscripción en el Registro de la Propiedad.

No obstante, el horizonte de la actuación sigue condicionado por la negociación entre las cuatro administraciones implicadas —Ministerio de Vivienda, Gobierno de Canarias, Cabildo de Tenerife y Ayuntamiento—. La administración local ha marcado una línea roja clara: la necesidad de un acuerdo único que garantice la estabilidad social. El consistorio insiste en que la denominada Fase 2 debe ser tratada como el punto final del proceso, incluyendo la reposición de todos los bloques desalojados y asegurando la cobertura de los alquileres más allá de octubre de 2027, fecha en la que vence el convenio actual.

En el ámbito de la convivencia y la seguridad, el barrio mantiene un dispositivo de vigilancia coordinado entre la Policía Local y el Cuerpo Nacional de Policía. Aunque se mantienen las rondas itinerantes y los controles preventivos, el último trimestre ha transcurrido sin necesidad de intervenciones específicas por altercados. Paralelamente, el Ayuntamiento ha reforzado las labores de mantenimiento ordinario, intensificando las limpiezas integrales, la poda de zonas verdes y la optimización del alumbrado público, con el objetivo de mitigar el desgaste derivado de la larga duración de este proceso de regeneración urbana.