
El festival DOCanarias pone el foco en la memoria histórica y el cine de Cabo Verde
El Festival Internacional de Cine de Realidad de Canarias (DOCanarias) dedica su edición actual a la cinematografía de Cabo Verde, explorando la memoria histórica y los procesos de descolonización a través de estrenos documentales y debates sobre la ética de la representación.
La edición actual del Festival Internacional de Cine de Realidad de Canarias (DOCanarias), que se celebra en Puerto de la Cruz entre el 8 y el 12 de septiembre, ha puesto el foco en la cinematografía de Cabo Verde. Según la información facilitada por la organización del certamen, esta apuesta por el archipiélago africano busca trascender la mera exhibición cultural para profundizar en la memoria histórica y los procesos de descolonización de la región.
El programa incluye dos estrenos destacados que se proyectarán el 9 de septiembre en la Sala Timanfaya: Amílcar, dirigida por Miguel Eek, y Nós, povo das ilhas, una coproducción de Elson Santos y Lara Sousa. Mientras que la primera cinta supone un estreno en el ámbito regional canario, la segunda obra llega a las pantallas españolas por primera vez, contando en ambos casos con la presencia de sus responsables para debatir sobre el contenido de las piezas.
El análisis de estos trabajos permite observar una tendencia creciente en el cine documental contemporáneo: el uso de archivos históricos para reconstruir relatos silenciados. La obra de Eek se centra en la figura de Amílcar Cabral, el líder anticolonial de Guinea-Bissau y Cabo Verde, empleando material inédito y una estructura narrativa basada en los escritos personales del político, asesinado en 1973. Por su parte, Santos y Sousa utilizan una fotografía olvidada de combatientes caboverdianos formados en Cuba como eje vertebrador para explorar la historia de la lucha por la independencia.
Más allá de la temática, la producción de estos documentales ha generado un debate interno sobre la ética de la representación. Tanto Eek como Santos han señalado las dificultades logísticas y políticas que supone acceder a archivos custodiados por antiguas potencias coloniales. En este sentido, Eek ha planteado una reflexión sobre la paradoja que supone abordar una narrativa anticolonial desde estructuras de financiación y equipos técnicos europeos, una contradicción que el director ha optado por integrar en el propio discurso del filme en lugar de omitirla.
Desde Casa África, Ángeles Jurado ha subrayado la relevancia de esta muestra, calificando la presencia del cine africano en el festival como un ejercicio necesario para la construcción de puentes y la superación de prejuicios. Esta visión es compartida por Elson Santos, quien aboga por un cine capaz de romper con las narrativas estigmatizadas que históricamente han reducido la imagen del continente africano a la miseria o el exotismo. Para el cineasta, el objetivo final es doble: generar nuevas historias y, simultáneamente, someter a un examen crítico los discursos dominantes, un proceso que considera indispensable para descolonizar tanto la mirada del espectador como las estructuras de producción cinematográfica.