
La tecnología digital rescata del olvido la casa del corsario Amaro Pargo en El Rosario
Un equipo de profesionales liderado por el artista Borja Borges utiliza la realidad virtual para reconstruir digitalmente la casa del corsario Amaro Pargo en El Rosario, preservando así su memoria histórica ante el avanzado deterioro estructural del inmueble.
La salvaguarda del patrimonio histórico canario, a menudo amenazado por el expolio y el deterioro estructural, encuentra en la tecnología digital una vía de resistencia frente al olvido. Tal y como recoge la información publicada recientemente sobre el estado de la casa vinculada al corsario Amaro Pargo en Machado (El Rosario), el inmueble —catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC) desde 2003— se enfrenta a una degradación severa, caracterizada por la pérdida de cubiertas y daños estructurales provocados por la acción humana. Ante esta situación, un grupo de profesionales ha impulsado una iniciativa altruista para devolver, mediante la realidad virtual, la integridad arquitectónica que la edificación perdió hace décadas.
El proyecto, liderado por el artista 3D Borja Borges en colaboración con Ángel Adán Peñalosa y Beatriz García Puertas, trasciende la mera representación gráfica. La propuesta busca consolidar la memoria histórica de un conjunto patrimonial que incluye, además de la citada vivienda, la ermita local y el histórico camino a Candelaria. La metodología empleada por Borges se aleja de los procesos automatizados de inteligencia artificial, priorizando un modelado manual riguroso que se nutre de la documentación histórica recopilada por Adán Peñalosa y García Puertas. Para garantizar la fidelidad técnica, el equipo ha tomado como referencia fundamental los croquis de 1975 elaborados por Bernardo Parrilla, los cuales sirven de base para reconstruir las dependencias, el aljibe y la era que conformaban el entorno original.
Este esfuerzo de digitalización, que se encuentra actualmente en su fase intermedia, culminará en una animación audiovisual destinada a la divulgación pública. La importancia de esta labor radica en la necesidad de documentar elementos arquitectónicos que, debido a su estado de ruina, corren el riesgo de desaparecer definitivamente del registro físico. La iniciativa, que cuenta con el respaldo académico del profesor José Luis Saorín (Universidad de La Laguna), destaca por su carácter independiente y voluntario, operando al margen de la financiación pública.
La puesta en valor de este enclave, que ya cuenta con un recorrido virtual de 360 grados, subraya una tendencia creciente en la gestión del patrimonio: el uso de la tecnología como herramienta de preservación preventiva. Mientras la realidad física del inmueble en Machado sigue marcada por la precariedad, el trabajo de reconstrucción virtual se erige como un ejercicio de arqueología digital que permite, al menos en el plano técnico y visual, recuperar la configuración espacial de una de las figuras más singulares de la historia insular.