La digitalización rescata el patrimonio histórico de Machado en Tenerife frente al deterioro

La digitalización rescata el patrimonio histórico de Machado en Tenerife frente al deterioro

Recurso: Diario de Avisos

Un equipo multidisciplinar ha digitalizado en realidad inmersiva el núcleo histórico de Machado, en Tenerife, para salvaguardar el patrimonio cultural y la vulnerable casa del corsario Amaro Pargo frente al deterioro físico.

La preservación del patrimonio histórico en Canarias ha dado un paso cualitativo gracias a la digitalización, una herramienta que, más allá de la mera divulgación, se erige como un mecanismo de salvaguarda frente al deterioro físico de los bienes culturales. Tal y como recoge la información difundida recientemente sobre el núcleo de Machado, en El Rosario (Tenerife), un equipo multidisciplinar ha logrado integrar tres Bienes de Interés Cultural (BIC) en una plataforma de realidad inmersiva, permitiendo un acceso universal a un conjunto arquitectónico y paisajístico que, en el caso de la casa del corsario Amaro Pargo, se encuentra en una situación de vulnerabilidad estructural.

El proyecto, liderado por los docentes jubilados Ángel Adán y Beatriz García junto al profesor de la Universidad de La Laguna José Luis Saorín, trasciende la simple visita virtual. La iniciativa, que cuenta con el respaldo documental de historiadores como Manuel de Paz Sánchez y Daniel García Pulido, así como con el rigor técnico de los croquis históricos de Bernardo Parrilla, permite recorrer en 360 grados la ermita de Nuestra Señora de El Rosario, el Camino Viejo de Candelaria y la citada residencia del corsario. Esta última, cuya construcción original se remonta al siglo XVI, ha sido objeto de un proceso de reconstrucción digital que permite visualizar su estado actual frente a su configuración histórica, un ejercicio de memoria técnica que se complementa con la exposición de maquetas físicas, incluyendo una pieza educativa impresa en 3D y una recreación artística.

La relevancia de este enclave excede la figura de Amaro Pargo, quien adquirió la propiedad en 1744. Históricamente, el lugar funcionó como punto de descanso para los regidores del Cabildo de La Laguna durante sus desplazamientos hacia Candelaria, una ruta que ya era transitada en época prehispánica. El abandono del inmueble, acelerado tras el cese de su uso residencial en 1975 y agravado por el expolio derivado de leyendas sobre tesoros ocultos, ha motivado que los impulsores del proyecto insten a las autoridades insulares a consolidar las ruinas. Actualmente, la situación administrativa del bien está siendo objeto de revisión por parte del Cabildo de Tenerife, tras la donación del inmueble en 2025 y la posterior aparición de reclamaciones de propiedad.

El uso de tecnologías emergentes, como la inteligencia artificial para la recreación del personaje histórico y la integración de una banda sonora original del músico Benito Cabrera, busca conectar a las nuevas generaciones con un legado que, de otro modo, corre el riesgo de desaparecer bajo el peso del olvido. La instalación de señalética con códigos QR en el entorno físico de Machado pretende cerrar el círculo entre la experiencia digital y la visita presencial, consolidando una estrategia de gestión patrimonial basada en el conocimiento y la accesibilidad pública como principales garantías de protección.