
La DGT advierte: decorar el coche con motivos del Mundial puede conllevar multas de hasta 200 euros
La DGT advierte que decorar los vehículos con banderas o adornos por el Mundial puede conllevar multas de hasta 200 euros si estos elementos obstaculizan la visibilidad o comprometen la seguridad vial.
La euforia colectiva ante el encuentro de dieciseisavos de final del Mundial 2026 que disputará esta noche la selección española ha trasladado el fervor futbolístico a las carreteras. Tal y como ha advertido la Dirección General de Tráfico (DGT) en las últimas horas, esta tendencia a personalizar los vehículos con enseñas nacionales y ornamentos festivos debe someterse estrictamente a los preceptos de seguridad vial para evitar sanciones administrativas.
El marco normativo vigente, concretamente el artículo 19.1 del Reglamento General de Circulación, establece como requisito innegociable que el conductor mantenga una visibilidad diáfana a través de todas las superficies acristaladas del automóvil. En este sentido, la autoridad de tráfico subraya que la colocación de adhesivos, banderas o cualquier otro elemento decorativo en parabrisas, ventanillas o espejos retrovisores constituye una infracción si el agente considera que se compromete el campo de visión o se obstaculiza la correcta operatividad de los dispositivos de seguridad.
Más allá de la estética, el riesgo reside en la posible distracción o limitación física que estos accesorios generan. Es frecuente observar durante estas jornadas banderas asomando por las ventanillas o adornos suspendidos del retrovisor interior; prácticas que, si bien no están prohibidas de manera genérica, son susceptibles de ser sancionadas si interfieren en la conducción o en la percepción del entorno. La normativa es clara al respecto: cualquier objeto que entorpezca la visión del conductor o el funcionamiento de los elementos esenciales del vehículo puede derivar en una multa de hasta 200 euros. Aunque este tipo de infracciones no conlleva la detracción de puntos en el permiso de conducir, la DGT insiste en que la prioridad absoluta debe ser la seguridad vial, recordando que el apoyo al equipo nacional no exime del cumplimiento de las normas de circulación.
Este recordatorio pone de relieve la tensión recurrente entre la expresión pública de apoyo deportivo y la responsabilidad civil al volante. La jurisprudencia administrativa ha respaldado históricamente la potestad de los agentes para sancionar cualquier elemento que, por su ubicación o dimensiones, altere la capacidad de respuesta del automovilista, una medida preventiva que cobra especial relevancia en momentos de alta densidad de tráfico y celebraciones masivas.