La DGT advierte de los riesgos de seguridad al conducir con las ventanillas bajadas

La DGT advierte de los riesgos de seguridad al conducir con las ventanillas bajadas

Recurso: El Día

La DGT advierte que conducir con las ventanillas bajadas puede comprometer la estabilidad del vehículo y aumentar el riesgo de lesiones graves en caso de colisión, recomendando el uso del climatizador para garantizar la seguridad vial.

Tal y como ha advertido recientemente la Dirección General de Tráfico (DGT), la costumbre estival de ventilar el habitáculo mediante la apertura de las ventanillas durante la marcha conlleva riesgos de seguridad que a menudo pasan inadvertidos para los usuarios. Aunque el Reglamento General de Circulación no tipifica como infracción el hecho de conducir con los cristales bajados, el organismo supervisor subraya que esta práctica puede derivar en situaciones de peligro si altera la estabilidad del automóvil o la atención del conductor.

Desde una perspectiva técnica, el principal inconveniente de circular con las ventanillas abiertas en trayectos prolongados radica en la alteración de la aerodinámica del vehículo. A velocidades elevadas, la resistencia del aire aumenta, lo que puede afectar al comportamiento dinámico del coche y, por extensión, a la capacidad de maniobra de quien se encuentra al volante. Por ello, las autoridades recomiendan priorizar el uso de los sistemas de climatización para garantizar un entorno térmico estable que no interfiera en la tarea de conducción.

Más allá de la eficiencia en la marcha, la DGT pone el foco en la integridad física de los ocupantes. Existe una preocupación específica por el hábito de sacar extremidades o partes del cuerpo por la apertura de la ventanilla. En caso de colisión, esta postura expone a los pasajeros a lesiones de extrema gravedad, un fenómeno que los expertos en seguridad vial denominan coloquialmente como "efecto cuchilla", donde el marco de la ventanilla puede causar daños irreversibles incluso si el ocupante lleva correctamente abrochado el cinturón de seguridad.

Si bien no existe una sanción administrativa directa por el simple hecho de llevar las ventanillas bajadas, el organismo advierte que cualquier conducta derivada de esta acción que comprometa la seguridad vial será objeto de vigilancia. Especial atención merece la prohibición de arrojar residuos o colillas desde el habitáculo, una infracción que conlleva sanciones económicas de hasta 500 euros y la retirada de 6 puntos del permiso de conducir. En última instancia, Tráfico insiste en que la responsabilidad al volante exige evitar cualquier gesto que, por cotidiano que parezca, pueda derivar en un siniestro o en una conducta sancionable.