La DGT advierte: viajar con mascotas sin sujeción conlleva multas de hasta 1.000 euros y pérdida de puntos

La DGT advierte: viajar con mascotas sin sujeción conlleva multas de hasta 1.000 euros y pérdida de puntos

Recurso: El Día

La DGT recuerda la obligatoriedad de llevar a las mascotas correctamente sujetas en el vehículo para garantizar la seguridad vial y evitar sanciones que pueden alcanzar los 1.000 euros y la pérdida de puntos del carné.

La seguridad vial durante los desplazamientos vacacionales no solo depende de la pericia al volante, sino también de la correcta gestión de los elementos que ocupan el habitáculo, incluidos los animales de compañía. Tal y como ha recordado recientemente la Dirección General de Tráfico (DGT), la normativa vigente exige que cualquier mascota viaje debidamente sujeta para evitar interferencias con el conductor, una obligación que trasciende la mera recomendación y se asienta sobre el marco legal del Reglamento General de Circulación.

El cumplimiento de esta norma es fundamental para preservar la integridad física de todos los ocupantes. El artículo 18.1 del citado reglamento subraya la responsabilidad del conductor de garantizar su libertad de movimientos y un campo de visión despejado, evitando que cualquier objeto o animal interfiera en la maniobrabilidad. Esta exigencia se complementa con el artículo 3, que prohíbe de forma explícita cualquier comportamiento al volante que pueda derivar en una situación de riesgo, calificando como negligente o temeraria la conducción que no observe la diligencia necesaria.

Las consecuencias de ignorar estos preceptos son significativas, tanto en términos de seguridad como económicos. Según los datos difundidos por el RACE, las sanciones se gradúan en función del riesgo generado. Una mascota que no esté correctamente asegurada supone una infracción grave castigada con 200 euros. La situación se agrava considerablemente si el animal viaja suelto o sobre el conductor, escenarios tipificados como conducción negligente, lo que conlleva una multa de 500 euros y la detracción de 6 puntos del permiso de conducir. En el supuesto extremo de que la presencia del animal suelto derive en un accidente, la infracción se eleva a la categoría de conducción temeraria, sancionada con 1.000 euros y la pérdida de otros 6 puntos.

Más allá del régimen sancionador, el trasfondo de estas advertencias radica en la física de los impactos. Un animal sin sujeción se convierte en un proyectil en caso de colisión brusca, multiplicando su peso por la fuerza de la inercia y poniendo en peligro mortal tanto a los pasajeros como al propio animal. Por ello, las autoridades insisten en que la correcta sujeción no es solo una cuestión de cumplimiento normativo, sino una medida de prevención activa para reducir la siniestralidad en las carreteras españolas.