
La DGT advierte sobre la señal S-991f: multas de hasta 500 euros por no respetar la distancia de seguridad
La DGT ha introducido la señal S-991f para advertir sobre radares de distancia de seguridad, cuyo incumplimiento puede conllevar multas de hasta 500 euros y la pérdida de 6 puntos del carné.
La reciente actualización del catálogo de señalización vial, impulsada por la Dirección General de Tráfico (DGT) con el propósito de alinear la normativa con los nuevos paradigmas de movilidad y tecnología, ha puesto el foco en una señalización específica que muchos usuarios de la vía aún desconocen: la S-991f. Tal y como ha informado el organismo, este distintivo azul, que ilustra un automóvil, un vehículo pesado y una motocicleta, tiene como función principal advertir sobre la presencia de sistemas de control automatizados destinados a vigilar la distancia de seguridad entre vehículos.
El desconocimiento sobre esta señal no solo supone un riesgo para la seguridad vial, sino que conlleva consecuencias administrativas de calado. La normativa vigente clasifica el incumplimiento de la distancia mínima como una infracción grave, castigada con una sanción económica de 200 euros y la detracción de 4 puntos del permiso de conducir. En supuestos donde la autoridad competente determine que la maniobra reviste una peligrosidad extrema o temeraria, la cuantía de la multa puede elevarse hasta los 500 euros, con la pérdida aparejada de 6 puntos.
Desde una perspectiva técnica, el Reglamento General de Circulación establece que el conductor debe garantizar un espacio suficiente para detenerse ante una frenada repentina sin colisionar, considerando variables como la velocidad y el estado del firme. Aunque la señal S-991f suele asociarse a una distancia de referencia de 70 metros, esta puede variar según los paneles complementarios instalados en cada tramo.
Para facilitar el cumplimiento de esta norma, la DGT sugiere la aplicación de la regla de los dos segundos, un método de cálculo sencillo que consiste en tomar un punto de referencia fijo en la calzada y verificar que transcurre ese tiempo antes de alcanzarlo. No obstante, es imperativo recordar que esta métrica es un estándar en condiciones óptimas; ante escenarios meteorológicos adversos —como precipitaciones, niebla o presencia de nieve—, la distancia de seguridad debe incrementarse proporcionalmente para compensar la menor adherencia de los neumáticos.
Este despliegue de nueva señalización responde a una estrategia más amplia de modernización del tráfico en España, donde la atención plena al volante se erige como el factor determinante para reducir la siniestralidad. La implementación de estos radares de distancia busca, en última instancia, corregir comportamientos de riesgo que, históricamente, han sido una de las causas principales de las colisiones por alcance en nuestras carreteras.