
La DGT advierte: conducir con música a volumen excesivo o auriculares conlleva multas de hasta 200 euros
La DGT advierte que el uso de auriculares al volante y el exceso de volumen en los equipos de sonido suponen un riesgo para la seguridad vial, pudiendo conllevar multas de hasta 200 euros y la retirada de puntos del carné.
La seguridad vial en nuestras carreteras no solo depende de la pericia al volante o del estado mecánico del vehículo, sino también de la capacidad del conductor para mantener una percepción sensorial plena del entorno. Tal y como ha recordado recientemente la Dirección General de Tráfico (DGT), el uso de sistemas de audio a niveles sonoros excesivos constituye un factor de riesgo infravalorado que puede derivar en sanciones económicas significativas.
El marco normativo español, concretamente el artículo 18.2 del Reglamento General de Circulación, es taxativo respecto a la integridad de la atención durante la conducción. La norma prohíbe explícitamente el uso de dispositivos de escucha, como auriculares o cascos, conectados a equipos de sonido, al considerar que estos elementos merman la capacidad de reacción del automovilista. El incumplimiento de esta disposición está tipificado como una infracción grave, castigada con una multa de 200 euros y la retirada de 3 puntos del permiso de conducir.
Más allá del uso de dispositivos personales, el volumen de los equipos integrados en el vehículo también está sujeto a vigilancia, aunque en este ámbito la regulación recae principalmente en las ordenanzas municipales. La problemática radica en la contaminación acústica y en la incapacidad del conductor para detectar señales de emergencia, como las sirenas de vehículos policiales o sanitarios. Aunque no existe un umbral sonoro estandarizado a nivel nacional, muchos municipios han establecido el límite en los 87 decibelios. Superar estas cotas puede acarrear sanciones que oscilan entre los 90 y los 300 euros, pudiendo alcanzar los 3.000 euros en casos de molestias acústicas graves.
Este recordatorio de las autoridades pone el foco en una práctica cotidiana que, bajo una falsa apariencia de inocuidad, puede comprometer la seguridad de todos los usuarios de la vía. La recomendación de los expertos es clara: el disfrute de contenidos sonoros debe realizarse siempre bajo niveles moderados que permitan una escucha activa del tráfico circundante, garantizando así que cualquier imprevisto en la calzada sea detectado con la antelación necesaria para evitar un siniestro.