La DGT endurece la vigilancia contra arrojar objetos desde vehículos ante el riesgo de incendios este verano

La DGT endurece la vigilancia contra arrojar objetos desde vehículos ante el riesgo de incendios este verano

Recurso: El Día

La DGT intensifica su campaña de concienciación advirtiendo que arrojar objetos desde el vehículo, como colillas, conlleva una sanción de 500 euros y la pérdida de 6 puntos, además de suponer un grave riesgo de incendios forestales.

La proximidad del periodo estival ha llevado a la Dirección General de Tráfico (DGT) a intensificar su campaña de concienciación sobre los riesgos asociados a la conducción durante los desplazamientos vacacionales, tal y como ha informado recientemente el organismo. Más allá de las recomendaciones habituales sobre el mantenimiento mecánico de los vehículos, el foco se ha desplazado hacia el comportamiento cívico y la seguridad vial, con especial énfasis en la prohibición de arrojar objetos desde el habitáculo.

El marco legal vigente, recogido en la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, tipifica como infracción grave el vertido de elementos a la calzada o sus márgenes que puedan comprometer la integridad de los usuarios o desencadenar fuegos. Esta conducta conlleva una sanción económica de 500 euros y la detracción de 6 puntos del permiso de conducir. La normativa es taxativa al respecto, abarcando no solo las colillas, sino cualquier residuo que pueda suponer un peligro para colectivos vulnerables como ciclistas o motoristas.

La preocupación de las autoridades no es baladí si se atiende a las estadísticas del Ministerio de Medio Ambiente, que vinculan el 3% de los incendios forestales registrados en la última década —cerca de 21.000 siniestros— al abandono de cigarrillos desde vehículos en movimiento. Este dato subraya la magnitud del riesgo, que trasciende la seguridad vial para convertirse en una amenaza medioambiental de primer orden. En este sentido, es preciso recordar que, si el acto de arrojar una colilla derivara en un incendio forestal, el infractor podría enfrentarse a consecuencias penales mucho más severas que la mera sanción administrativa.

Asimismo, la DGT ha querido recordar que el consumo de tabaco al volante, independientemente de la gestión de los residuos, es una práctica que también puede ser objeto de sanción por parte de los agentes de tráfico. Ante el inminente aumento de la densidad circulatoria en las carreteras españolas, el organismo apela a la responsabilidad individual, recordando que el cumplimiento estricto de estas normas es fundamental para minimizar la siniestralidad y proteger el patrimonio natural durante los meses de mayor riesgo de incendios.