
La DGT advierte: circular con frenos en mal estado conlleva multas de hasta 200 euros
La DGT advierte que circular con el sistema de frenado en mal estado, causa frecuente de rechazo en la ITV, supone un riesgo para la seguridad vial y conlleva multas de hasta 200 euros ante la llegada de los desplazamientos estivales.
La llegada de la temporada estival marca el inicio de un repunte en la movilidad por carretera, un escenario en el que la Dirección General de Tráfico (DGT) ha puesto el foco sobre el mantenimiento preventivo de los sistemas de detención. Tal y como recoge el organismo en sus recientes recomendaciones, la pericia al volante y la conservación técnica del automóvil son los dos pilares que sostienen la seguridad vial durante los desplazamientos vacacionales.
Más allá de la responsabilidad individual, el estado de los componentes mecánicos tiene una repercusión directa en el cumplimiento de la normativa vigente. Las autoridades de tráfico han recordado que circular con un sistema de frenado deficiente no solo eleva el riesgo de siniestralidad, sino que constituye una infracción sancionable con multas de hasta 200 euros, al considerarse estos elementos como piezas críticas para la integridad del vehículo. Esta vigilancia se extiende al ámbito de la Inspección Técnica de Vehículos (ITV), donde los fallos en el sistema de frenado se consolidan como un problema recurrente. Según los registros de la Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la Inspección Técnica de Vehículos (AECA-ITV), este apartado concentró el 11,4 % de los defectos graves detectados en las estaciones españolas durante el presente ejercicio, situándose como la cuarta causa más frecuente de rechazo en las revisiones obligatorias.
La pedagogía de la DGT insiste en que la conducción eficiente —caracterizada por la anticipación y la ausencia de maniobras bruscas— no solo prolonga la vida útil de discos y pastillas, sino que es la herramienta más eficaz para mantener el control del vehículo ante imprevistos. En este sentido, los expertos subrayan la necesidad de que los conductores presten atención a las señales de alerta que emite el propio automóvil, instando a acudir a talleres especializados ante cualquier anomalía. La combinación de una revisión técnica rigurosa antes de emprender el viaje y la adopción de hábitos de conducción prudentes se perfila, por tanto, como la estrategia fundamental para reducir la siniestralidad en las vías durante los meses de verano.