
La DGT intensifica los controles de alcohol y drogas ante el inicio de la Operación Verano y la semifinal del Mundial
La DGT intensifica los controles de alcohol y drogas en las carreteras ante la Operación Verano 2026 y la coincidencia con la semifinal del Mundial entre España y Francia.
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha activado un dispositivo especial de vigilancia con motivo de la Operación Verano 2026, un periodo en el que se estima una movilidad de 104 millones de desplazamientos. Según ha comunicado el organismo, la estrategia de control se intensificará de manera inmediata, coincidiendo con la semifinal del Mundial 2026 que enfrentará esta noche a España y Francia. La coincidencia de este evento deportivo con el inicio de las vacaciones estivales ha llevado a las autoridades a reforzar la presencia de controles preventivos de sustancias estupefacientes y alcohol en toda la red viaria, incluyendo vías convencionales y de alta capacidad, hasta el próximo 19 de julio.
El trasfondo de esta medida responde a una preocupación estadística persistente: el alcohol se consolidó en 2024 como el segundo factor concurrente más frecuente en los accidentes de tráfico, estando presente en casi tres de cada diez siniestros mortales, los cuales se saldaron con 273 fallecidos. Ante este escenario, Tráfico ha recordado los umbrales legales vigentes: el límite general se sitúa en 0,25 mg/l en aire espirado, reduciéndose a 0,15 mg/l para conductores noveles y profesionales. Superar la barrera de los 0,60 mg/l implica la entrada en el ámbito penal, con penas que pueden conllevar prisión de seis meses a un año y la retirada del permiso de conducir por un periodo de hasta cuatro años. La negativa a someterse a las pruebas de detección conlleva, asimismo, consecuencias penales directas.
La normativa actual también impone un régimen de tolerancia cero para los usuarios de vehículos de movilidad personal (VMP), bicicletas y ciclomotores de hasta 125 cc, especialmente en el caso de menores de edad. Para este colectivo, la tasa permitida es de 0,0 mg/l. El incumplimiento de esta norma por parte de un menor puede derivar en sanciones económicas de 500 euros y la detracción de cuatro puntos en el permiso de conducir, cuando el infractor disponga de él. En términos generales, las infracciones administrativas por consumo de alcohol o drogas al volante se castigan con multas de entre 500 y 1.000 euros, acompañadas de la pérdida de entre cuatro y seis puntos del carné, dependiendo de la gravedad del caso.
Más allá de la vigilancia técnica, el organismo lanza un mensaje de responsabilidad social ante la euforia que podría generar el resultado del encuentro deportivo. La DGT subraya que la seguridad vial es una responsabilidad compartida y que cualquier celebración debe desvincularse estrictamente de la conducción si se ha ingerido alcohol, con el fin de evitar que un evento festivo derive en un desenlace fatal en las carreteras españolas.