
La DGT advierte: aparcar frente a un vado conlleva multas de 200 euros y retirada con grúa
La DGT advierte que aparcar frente a un vado puede conllevar multas de 200 euros y la retirada del vehículo por grúa, recordando además que el uso de placas no autorizadas supone sanciones mucho más graves.
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha puesto el foco recientemente sobre la recurrente problemática de las obstrucciones en los accesos a garajes, recordando a los usuarios de la vía la vigencia y el rigor de la normativa que regula el estacionamiento en zonas reservadas. Esta advertencia, que subraya la importancia de la señalización R-308, pone de manifiesto cómo una infracción aparentemente menor —el aparcamiento momentáneo frente a un vado— puede derivar en consecuencias administrativas de carácter grave.
El marco legal vigente, concretamente el artículo 91.2 del Reglamento General de Circulación, es taxativo al respecto: cualquier vehículo que impida el uso normal de una salida o entrada a un inmueble, ya sea para personas o automóviles, incurre en una falta que compromete la seguridad y la fluidez del tráfico. La DGT insiste en que la señalización de vado permanente no es una sugerencia, sino una reserva de espacio cuya vulneración faculta a las autoridades no solo a imponer una sanción económica de 200 euros —reductible a la mitad por pronto pago—, sino también a ordenar la retirada del vehículo mediante el servicio de grúa municipal si se considera que existe un obstáculo real a la circulación.
Es fundamental destacar que esta responsabilidad recae sobre cualquier conductor, incluyendo al propio titular del inmueble si el vehículo no se encuentra correctamente posicionado. Asimismo, el organismo estatal ha querido recordar que la gestión y mantenimiento de estas señales corresponde a las autoridades locales, quienes ostentan la competencia para regular el tráfico en sus respectivos municipios.
Más allá de las multas por estacionamiento indebido, las autoridades han alertado sobre el uso fraudulento de placas de vado. La instalación de señalética no autorizada o falsificada constituye una irregularidad de mayor gravedad, con sanciones que, dependiendo de las ordenanzas municipales, pueden oscilar entre los 501 y los 901 euros. Ante este escenario, la recomendación de Tráfico es inequívoca: el respeto escrupuloso a la señalización vertical y a las reservas de espacio es la única vía para garantizar la convivencia vial y evitar el desembolso de cuantiosas multas.